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Del
momento
PERMISO PARA HABLAR EN POSITIVO
Héctor Silva*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Creo
que el país está ahora frente a una situación
más alentadora con relación a la senda por donde veníamos,
de creciente confrontación
El fin de semana, me encontré en un supermercado con una señora
que me pidió explicaciones sobre mi renuncia a participar en
los próximos comicios como candidato a alcalde. Comenzó
por decirme que era arenera.
Ese mismo día, la revista Vértice, de El Diario de Hoy,
publicó un análisis a profundidad sobre el tema, mientras
don Eduardo Torres, sus panelistas e invitados también lo abordaban
en el programa Fuego Directo, transmitido por Canal Seis.
Como implicado directo, lejos de dar explicaciones, pido permiso para
hablar en positivo sobre mis actuaciones, sus causas y efectos.
En el conflicto de salud, ciertamente, la fuerza real que propició
la coyuntura fue el movimiento social y gremial, sin embargo, no es
menos cierto que la correlación de fuerzas estaba entrampada
y, lo que era peor, no se veían iniciativas de destrampamiento
por ningún lado.
Fue este panorama el que me motivó a tomar la decisión
de contribuir a crear un espacio para que se diera el diálogo
directo entre las partes.
Creímos firmemente en el valor que tenía el contribuir
a la creación de una instancia para iniciar la estructuración
de soluciones al conflicto y a la tantas veces propuesta Reforma del
Sector Salud.
La forma tradicional imperante en el quehacer político mandaba
machete estate en tu vaina, ya que el riesgo era muy grande
y se podían perder votos.
No obstante, decidí apartarme de lo tradicional y contribuir
a la construcción de soluciones en algo que, creo íntimamente,
es uno de los derechos humanos que merece el respeto más absoluto:
la salud. Y decidí asumir ese riesgo tal como lo he expuesto
en reiteradas ocasiones.
El conflicto aún no termina, persiste mucha animadversión,
pero lo importante es que se abrió el diálogo y se sentaron
las bases mínimas, de modo que me asiste el convencimiento,
y estamos ahora frente a un panorama diferente.
Estamos frente a un panorama que nos permite abrigar esperanzas de
que el país se encamina a obtener resultados positivos en el
campo de la salud, en cuyo proceso reafirmo mi voluntad de contribuir
en la medida de mis posibilidades.
En el mapa político, por otra parte, los resultados no me dan
miedo, al contrario, me dan esperanzas.
A la derecha política, los últimos sucesos la han obligado,
primero, a enfrentar la agenda nacional en un tema de extrema importancia
social, y segundo -y tal vez lo más novedoso- a buscar caminos
de diálogo y negociación con las fuerzas sociales y
partidos de oposición. Esto es importantísimo, porque
es el único instrumento político que no ha usado y más
bien ha rechazado.
Mientras para la izquierda y la centroizquierda, a mi humilde juicio
también, el saldo es positivo; ojalá que esto impulse
al fortalecimiento de las opciones de centroizquierda tan necesarios
para la sanidad de la política nacional.
Al partido Frente Farabundo Martí para la Liberación
Nacional (FMLN) en particular, le será altamente positivo en
el mediano plazo, porque le permitirá volver a valorar los
instrumentos del diálogo político y la negociación,
como sucedió en los tiempos del conflicto.
Y en el ámbito nacional, este nuevo panorama, en el que se
ha vuelto a poner sobre la mesa el dialogo y negociación -aunque
sea de una forma por ahora tímida- ha venido a cuestionar paradigmas
y ponernos a pensar en asuntos que son de trascendencia para El Salvador.
Creo que el país está ahora frente a una situación
más alentadora con relación a la senda por donde veníamos,
de creciente confrontación y acomodamiento político,
senda que por cierto era cuestionada por todos, pero, en contrapartida,
nadie se atrevía a hacer nada para que comenzara a cambiar.
*Alcalde de San Salvador.
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