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Palabras
Luchas vanas
Carlos Balaguer
Luchar por la vida es glorioso. El hombre de siglos atrás
lo supo. Fue el guerrero del alba de la historia y de la tierra.
Cruzó la estepa de los siglos y fue el más glorioso
guerrero que el mundo conoció.
Cierta vez le preguntaron, al pasar por Triunfar, una comarca remota,
los secretos de su heroicidad. Qué grandes guerreros y sabios
había tenido como maestros.
El legendario guerrero respondió:
Aprendí de los animales. Ellos saben misterios del acto de
vivir y de morir. Y sobre todo de luchar por la vida.
Debe el hombre aprender muchas cosas de los animales. Ellos nos
enseñan que la lucha triunfal y tenaz debe ser por la vida
y no por la muerte, como suele hacerlo la humanidad.
Ellos nos enseñan a luchar con dignidad, y no a luchas erradas,
vanas, tristes y fatigosas.
Guerras que ofenden al hombre y a Dios..
Día a Día
Dos días antes del vencimiento del plazo de siete días
que dieron las Naciones Unidas para que el régimen iraquí
permita la entrada de inspectores, Hussein cedió a la presión,
declarando que no tenía armas de destrucción masiva
en su poder. De no cumplir con la exigencia, Estados Unidos estaba
listo para iniciar operaciones bélicas, comenzando por ataques
aéreos contra blancos militares y estratégicos.
Hussein debe integrar o destruir el armamento especificado por las
Naciones Unidas, incluyendo su arsenal biológico y químico.
Además debe desmantelar los campos de entrenamiento de terroristas
que operen su territorio, y poner a disposición de la justicia
a criminales que hayan buscando refugio en Iraq.
La resolución pone contra la pared al dictador iraquí,
que a fuerza de torturas, asesinatos y represión policial se
sostiene en el poder desde hace varias décadas. Ahora toca
al monstruo de Bagdad cumplir con las exigencias, con lo que se debilita
políticamente, o marchar al exilio.
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