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Julianne Moore ¿Es su propia rival?

Tiene una larga trayectoria... Es adicta al trabajo, por eso acepta dos o más producciones en un solo año

René Jordan
Especial para Escenarios
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com

Foto: EDH

Este es el año de Julianne Moore. Desde que en el Festival de Toronto se exhibió “Far From Heaven”, la pregunta del día era: “¿Y quién le va a quitar el Oscar a Julianne Moore?”. Pero la respuesta resulta hoy ominosa e irónica. Tal como van las cosas, parece que su peor rival es ella misma.

“Far From Heaven” se estrenó y, en diciembre, pisándole los talones, viene The Hours. Eso indica que Moore tiene acumuladas dos películas con posibilidades de premio. La coincidencia puede dividirle los votos. Además de que tanto el público como los Académicos se cansan de actores que se prodigan demasiado.

Las estrellas bien saben que no conviene aparecer en dos filmes casi al mismo tiempo. En un caso aún peor que el de Julianne está Leonardo Di Caprio, a quien le estrenan “Gangs of New York”, de Martin Scorsese, el 20 de diciembre, y cinco días después, en Navidad, “Catch Me If You Can”, de Steven Spielberg. No parece que Di Caprio vaya a competir consigo mismo en los Oscar, porque la actuación favorecida en “Gangs of New York” es la de Daniel Day-Lewis. Pero ante el público quizás surja la perjudicial noción de que Leonardo está hasta en la sopa.

¿Qué hará?

A Julianne le han ofrecido otra opción. Como su papel en “The Hours” es breve, pudieran presentarla a la Academia como secundaria de Meryl Streep y Nicole Kidman, sus compañeras del reparto multiestelar. Pero eso es restarle categoría en busca de lo dudoso. Cuando a Sigourney Weaver la nominaron como principal en “Gorillas in the Mist” y como secundaria en “Working Girl”, dijeron que si no ganaba por una, la consolarían por la otra. Y perdió por las dos.

Lo que más llama la atención en el conflicto de Julianne Moore es su versatilidad, porque sus roles en competencia son muy distintos. En “Far From Heaven” es una mujer que se cree felizmente casada hasta que su marido la deja por otro hombre. Y esta infeliz Kathy encuentra compasión y apoyo en su jardinero negro, para escándalo de los vecinos racistas.

En “The Hours” tiene uno de los tres personajes principales en la novela de Michael Cunningham que ganó el Premio Pulitzer, adaptada al cine por Stephen Daldry, el laureado director inglés de Billy Elliott. La novelista suicida Virginia Woolf (intepretada por Nicole Kidman) ejerce influencia casi mística en dos mujeres contemporáneas: Meryl Streep, que planea el cumpleaños de su amigo moribundo de sida, y Julianne, como la madre de un niño idolatrado, que de pronto se siente atraída hacia su vecina (Toni Colette), con quien comparte apasionados besos.

Lo que tienen en común ambos roles es la osadía de Moore al aceptar lo que otras más miedosas hubieran rechazado. Su propensión a lo chocante provocó revuelo hace poco en un banquete para la Asociación de Mujeres de Hollywood, donde Julianne declaró en su discurso: “Si quieren tener una carrera importante, tres cosas son necesarias: Hay que ser persistente, diligente y quitarse la ropa”.

¿De dónde viene?

Moore nació el 30 de diciembre de 1960 en Fort Bragg, Carolina del Norte. Eso de nacer en un fuerte del ejército no es detalle trivial, sino significativo. Julianne es hija de un juez militar. Se mudó a 23 localidades diferentes en su infancia, hasta que echó raíces en Boston para estudiar en la escuela de Bellas Artes. Es llamativo que esos frecuentes traslados se repiten en la biografía de muchos actores, de Faye Dunaway a Greg Kinnear. Según Moore, esa necesidad de acomodarse a distintos ambientes obliga a cambios de personalidad, vitales para una futura carrera ante las cámaras.

Los comienzos de Julianne en la farándula fueron los usuales. Ir a Nueva York en busca de empleo en teatritos Off-Broadway y telenovelas. Pasó tres años con la interminable As the World Turns, por la que obtuvo un Premio Emmy.

Debutó en el cine en 1990 con un olvidado filme de horror, Tales From the Darkside. Su primer trabajo memorable fue en “The Fugitive”, con Harrison Ford. Allí la vio Steven Spielberg y la contrató para huir de dinosaurios en “The Lost World”, segunda parte de Jurassic Park. De allí en adelante, la lista es larga, porque Moore se aplica a menudo a tres películas al año. Alternando las comerciales como Assassins, con Stallone y Banderas, con las de mayores aspiraciones como Vanya on 42nd. Street, de Louis Malle, y Safe, de Todd Haynes, su actual director en Far From Heaven. Y, por supuesto, otra nominación al Oscar por “The End of the Affair”.

 

 

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