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Falta
de empleo alimenta el comercio informal
Ventas invaden chalate
Chalatenango.
Las ventas ambulantes se han apoderado de las calles y avenidas.
Desalojarlas ha sido infructuoso.
Salomón Ayala
El país
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
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| Las ventas callejeras en la ciudad de Chalatenango
se han convertido en un problema para los centenares de vehículos
que circulan por el lugar. Foto: EDH/Felipe
Ayala |
El problema de las ventas callejeras en el centro de ciudad de
Chalatenango ha alcanzado dimensiones que se comparan con las aglomeraciones
de las grandes ciudades, y lejos de ser una señal de progreso,
es un obstáculo para el desarrollo.
José Roberto Martínez expresó que en algunas
ocasiones no se puede transitar por las calles y aceras de la zona
céntrica, ya que siempre están ocupadas por las ventas
callejeras.
Esta problemática se agudizó durante la última
década, debido a la crisis económica y la falta de
empleo que afecta a los salvadoreños, quienes buscan sostenerse
con la actividad del comercio informal.
Ramón Hernández, un comerciante del lugar, manifestó
que el fenómeno de las ventas callejeras comenzó de
manera imperceptible, luego se volvió grande. Hace
22 años, las calles y avenidas de la cabecera departamental
eran utilizadas para que los vehículos transitarán;
sin embargo, desde hace 15 años, ambas zonas sirven de mercado,
explicó el vendedor.
Detalló que al principio sólo había cuatro
vendedoras en las aceras frente al mercado. Entonces, el alcalde
les explicó que si lo apoyaban en su elección, desalojaría
las incipientes ventas de la calle. No fue posible.
Afecta el desarrollo
Una residente del lugar Concepción Menjívar aseguró
que las ventas callejeras son un obstáculo para el desarrollo,
porque impiden el libre tránsito vehicular y peatonal, además
de afectar el ornato y aseo de la ciudad.
Como ejemplo citó el caso de las empresas recientemente instaladas
en el departamento, las cuales, por falta de espacio, han tenido
que replegarse hacia las afueras del barrio El Chile.
El alcalde César Bladimir Serrano reiteró en diferentes
oportunidades que su gobierno se esforzaría por solucionar
el problema, pero su período concluirá pronto y la
solución aún está pendiente.
Por su parte, Alberto Menjívar, conductor de autobuses, expresó
que era lamentable que la calle Morazán, que fue reparada
hace 10 años a un costo de 911.000.000 colones, aparentemente
no sirvió como paso vehicular sino como mercado.
Fuentes de la administración del mercado municipal, construido
en 1950, aseguraron que no tienen el espacio adecuado para albergar
los 160 puestos. En las calles y avenidas de la zona céntrica
hay más de 400 vendedores. Definitivamente, la realidad supera
cualquier infraestructura de mercado en la ciudad de Chalatenango.
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