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Hu
Jintao, nuevo jefe del Partido Comunista
El
presidente de China, Jiang Zemin, entregará su cargo a Hu
Jintao en marzo
PEKIN, CHINA
DPA.
Internacional
El Diario de Hoy
internacional@elsalvador.com
El Partido Comunista de China nombró ayer al vicepresidente
del país Hu Jintao como su nuevo líder, pero confirmó
que su predecesor, Jiang Zemin, conservará una gran cuota
de poder como presidente de la comisión militar del partido
y jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas.
Los medios estatales siguieron ayer refiriéndose al patriarca
de la política china como el principal miembro del
gobierno central.
Durante un encuentro de despedida con los delegados del 16 congreso
del partido, Jiang Zemin, de 76 años, se mostró convencido
de que el nuevo mando del Comité Central con el secretario
general Hu Jintao conducirá hacia adelante al socialismo
de características chinas.
Jiang, que en marzo debería ceder el cargo de presidente
del país a Hu Jintao, agradeció su apoyo en los últimos
13 años.
Modernización socialista
Hu, de 59 años, señaló que tanto él
como los restantes ocho miembros del poderoso Comité Permanente
del Politburó del partido garantizarán la continuidad
y acelerarán la modernización socialista
en consonancia con los objetivos expuestos por Jiang en su informe
ante el Congreso del partido, que concluyó ayer.
El nuevo líder de los comunistas chinos aseguró ante
los representantes de los medios de comunicación que el comité
permanente continuará utilizando el marxismo-leninismo, la
Teoría de Mao Zedong, el Pensamiento de Deng Xiaoping y las
Tres representaciones de Jiang.
En calidad de presidente y vicepresidente de la comisión
militar, Jiang Zemin y Hu Jintao se reunieron también con
la delegación en el Partido del Ejército de Liberación
Popular. Observadores locales estiman que Jiang todavía se
quedará al menos tres años más con el mando
del Ejército.
En las noticias estatales llamó la atención que cuando
fue presentada la nueva dirección, Jiang Zemin volvió
a aparecer antes que Hu Jintao, los viceprimeros ministros Wu Bangguo
y Wen Jiabao, así como otros miembros de la nueva jefatura.
Del orden en que han sido presentados se puede deducir su importancia
política.
Se espera que Jiang ceda en marzo a Hu su cargo de presidente de
China. A pesar de su retirada del cargo de secretario general del
partido, se mantendrá como presidente de su comisión
militar, con lo que retiene el mando de las fuerzas de seguridad.
Dado que Jiang ya no pertenece al comité central del partido,
los observadores habían previsto que dejaría hoy el
cargo de presidente de la comisión militar, pero con su permanencia,
el político demuestra que pretende seguir ejerciendo influencia
en la política china.
En su primera sesión, el nuevo Comité Central designó
un Politburó integrado por 25 personas.
Inteligente y precavido
Hu Jintao ha sido preparado durante diez años para asumir
la dirección del Partido Comunista de China (PCCh).
En 1992, el gran impulsor de las reformas económicas Deng
Xiaoping ya hizo entrar a este inteligente tecnócrata en
el más alto órgano de mando del país, el Comité
Permanente. Entonces Hu era su miembro más joven.
A su muerte en 1997 quedó claro que Hu Jintao era realmente
el elegido: Era el único miembro del Politburó que
se sentó junto a la viuda en el avión que esparció
las cenizas de Deng Xiaoping sobre el mar.
Pero Hu Jintao siguió en la sombra. Sabía que la vida
en China para los príncipes herederos puede ser peligrosa
y por ello su vida es como una hoja en blanco.
Se dice que es un buen bailarín, que le gusta el ping-pong,
el cine, el teatro y las novelas. Su trayectoria le hace aparecer
como un hombre precabido pero sobre todo pragmático y estratega.
Bajo la dirección de la secretaría del Partido se
discutieron ideas reformistas, se estudió a los partidos
socialdemócratas en Europa y se fomentó una mayor
profesionalidad entre funcionarios.
Sin pertenecer directamente a ningún bando, Hu Jintao ha
demostrado la capacidad de ser aceptable tanto para izquierdistas
como para los derechistas. Sin embargo, no se espera de él
que lleve a cabo reformas políticas.
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