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Ofendido
celebra resolución de Cámara
Ya era hora de que hicieran justicia: Sol
Aunque
las condenas llegan hasta cien años, la pena real no pasará
de 30 años de cárcel
Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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| El presidente de CEL, Guillermo Sol Bang,
reconoció la casa donde estuvo secuestrado. Foto:
Cortesía PNC |
Guillermo Sol Bang, uno de los secuestrados por el grupo del Partido
Comunista que dirigía el comandante Marcelo,
celebró la sentencia del tribunal superior sobre el caso,
pero se declaró inconforme con la aplicación de la
antigua norma penal y la liberación de cargos de dos de los
acusados.
Raúl Alexander Granillo, el verdadero nombre del Comandante
Marcelo, fue condenado a 63 años de prisión
y al pago de dos millones de colones en indemnización por
tres secuestros perpetrados en los años 90s por él
y otros miembros del Partido Comunista Salvadoreño (PCS),
unas de las principales fuerzas del FMLN.
Ya era tiempo de que se hiciera justicia... estoy satisfecho
con el fallo, declaró Sol Bang a El Diario de Hoy ayer
por la mañana en una entrevista telefónica.
Sol Bang, quien actualmente es presidente de la Comisión
Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL), la empresa
paraestatal generadora de energía, permaneció secuestrado
varios meses en 1991, en una casa de Granillo.
Sin embargo, el funcionario y preeminente miembro del gobernante
partido ARENA consideró que el fallo se ha quedado
corto.
Para el ofendido, a los convictos de secuestro se les debió
aplicar la pena máxima vigente por ese delito, que es de
hasta 75 años de cárcel, en lugar de la antigua, que
era 30 años.
Aunque Marcelo, actualmente prófugo de la justicia,
debe pagar 63 años de cárcel, el máximo al
que se le puede confinar es de 30 años.
Además, la Cámara confirmó la sentencia que
pesaba sobre el reo presente Diego Flores a cien años de
prisión. Asimismo, las reclusas Ángela del Carmen
Carrillo Palacios y Ángela Carrillo Flores enfrentan una
pena de 43 años.
Sol Bang se pronunció en contra de la absolución de
Mauricio Ernesto Martínez Bernal y Óscar Armando Bernal
Martínez, por quienes, a su juicio, se recurrió
a subterfugios legales para eximirlos de culpa.
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