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El obispo Jorge Enrique
Jiménez al llegar este viernes a una base militar en
Bogotá, Colombia después de ser rescatado por
los militares colombianos. El religioso fue secuestrado junto
con otro sacerdote lunes por guerrilleros de las FARC. Foto
AP.
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Liberan
obispo colombiano secuestrado por la guerrilla
Visiblemente
cansado, sonriendo y a la vez llorando de emoción, apareció
el presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), el
obispo Jorge Enrique Jiménez, quien junto al párroco
Desiderio Orjuela, fueron rescatados este viernes por militares
y policías de manos de sus secuestradores de la guerrilla.
BOGOTA
elsalvador.com/Agencias
nacional@elsalvador.com
``Dios me regaló de nuevo la vida para que la ponga al servicio
de mi Patria'', dijo monseñor Jiménez, en una improvisada
rueda de prensa, que dio en la sede de la Brigada XIII del Ejército
en el norte de Bogotá, donde llegó en helicóptero.
``Todos tenemos que trabajar por Colombia'', agregó.
También pidió a los ciudadanos apoyar al presidente
Alvaro Uribe, que desde un primer momento se empeñó
en la liberación del obispo y del sacerdote.
El rescate de los religiosos se produjo en un área montañosa
del municipio de Topaipí, a 80 kilómetros al norte
de Bogotá, después de un combate con tropas oficiales
en el cual un rebelde de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de
Colombia (FARC) murió y otro fue capturado.
Unos 350 soldados participaron en el operativo, cuyo desenlace exitoso
empezó a concretarse cerca de las 9.00 de la mañana
cuando fueron divisados montando a caballo, tres de los 21 rebeldes
que mantenían retenidos a los religiosos.
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El reverendo Desiderio
Orjuela (centro) acompañado por la ministra de Defensa,
Martha Lucia Ramírez luego de ser rescatado por los
militares colombianos. Foto AP.
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Tres horas después Jiménez y Orjuela recuperaron
la libertad, en medio del regocijo de las autoridades civiles, militares
y eclesiásticas, así como de millones colombianos.
Monseñor Jiménez había sido plagiado el lunes
junto al padre Orjuela en un área rural cercana al municipio
de Zipaquirá, cuando ambos realizaban labores pastorales
en una zona donde tienen presencia las FARC.
Durante el cautiverio de cuatro días los sacerdotes, que
tienen más de 60 años, fueron sometidos a extenuantes
recorridos a pie y a caballo.
El secuestro del presidente del CELAM y de su acompañante
causó conmoción en Colombia y el mundo.
Mientras el papa Juan Pablo II pidió dos veces en la semana
la liberación de los religiosos, el CELAM y la Conferencia
Episcopal colombiana calificaron el plagio de ``una ofensa para
la Iglesia'', que sólo provoca más rechazo a la guerrilla.
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