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Inicia declaración de testigos de cargo
Padre de Gerardo es amenazado
El plagio del niño fue tan rápido y violento que
su padre no observó cuando fue arrancado de su hogar. Ayer
pidió castigo para los sospechosos del crimen
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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Don Miguel Villeda, con lágrimas
en los ojos, abandonó los Juzgados de Sentencia.
Foto Lissette Lemus |
Miguel Ángel Villeda, padre del niño Gerardo Villeda,
asesinado por sus secuestradores en junio del año pasado,
denunció ayer ser objeto de amenazas a muerte en llamadas
anónimas.
El padre de la víctima declaró ayer como testigo en
contra de seis sospechosos de secuestrar y matar a su hijo de nueve
años en una casa de Mejicanos.
El testigo afirmó que las llamadas han sido recibidas en
su trabajo y en su residencia.
No le pongo importancia. Si me quieren matar que lo hagan.
Hay un Dios que los va a juzgar y creo que un favor me harían
porque así me podría reunir con mi hijo muerto,
dijo con voz firme don Miguel.
En su declaración ante el Juzgado 4o. de Sentencia, don Miguel
contuvo su llanto y frustración para poder narrar parte del
secuestro de su hijo, casi frente a los imputados.
Fue el jueves 21 de junio del año pasado frente a nuestra
casa.
Estaba listo para llevar a mis hijos al colegio. Me abrieron
la puerta de la cochera cuando dos de mis tres hijos ya estaban
a bordo del auto.
Gerardito aún no se había subido y lo esperaríamos
afuera de la casa.
De repente sentí que me pusieron un arma grande en
la cabeza. Me dijeron que era un asalto y que entregara las prendas,
el dinero y una pistola.
Los sujetos escaparon en un Honda blanco mientras que yo corrí
a buscar mi arma y las llaves de repuesto del auto porque también
me las habían robado.
Tomé el auto y comencé a seguir a los delincuentes
pero los perdí y regresé a la casa.
Al llegar le dije a la doméstica que les dijera a
los niños que no irían a la escuela porque estaba
nervioso y no podía manejar.
La doméstica me dijo que se habían llevado a
Gerardito. Ahí se paró la vida para mí.
En este momento, don Miguel interrumpió su testimonio entre
sollozos.
Los delincuentes me llamaron por teléfono y me dijeron
que tenían al niño pero que querían negociar
una cantidad de dinero pero me advirtieron que no querían
que fuera miserable.
Yo les dije que tenía 300 mil colones y que se los
podía dar pero que no le hicieran nada al niño.
Los sujetos me dijeron que no tenía que llamar a la
Policía, les dije que no lo haría, pero un vecino
la llamó.
Afuera de mi casa llegaron cámaras de televisión
y patrullas. Yo pedí a la Policía que yo negociaría
con los sujetos, pero no volvieron a llamar.
Un detective llegó a la casa y yo le dije -Ya
no se acerque, por sus ojos puedo ver lo que le ocurrió a
mi hijo-. El investigador me abrazó y se puso a llorar-.
Este maldito fue el que mató a su hijo -me dijo mostrándome
la foto de Carlos Urbano Flores, uno de mis empleados.
¿Cómo lo saben?, le pregunte. Los demás
secuestradores ya vomitaron- me dijo al referirse a que habían
delatado a los otros.
Me dolió en el corazón porque le di todo como
un buen empleado que era, pero a pesar de todo, que Dios lo bendiga.
Yo amaba a su familia, a su hija y a él. A su hija
yo le daba de todo. No entiendo cómo me pudo traicionar,
dijo don Miguel.
El testigo recordó ante el tribunal que días antes
del plagio observó al imputado Silvestre Abigaíl Gómez,
merodeando su casa.
La víctima
Nombre: Gerardo Miguel Villeda Kattán.
Edad: 9 años.
secuestrado: el 21 de junio 2001.
Causa de muerte: heridas de bala de fusil. Recibió al menos
10 impactos.
| Voces
en el juicio |
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La parte acusadora intenta
probar que los secuestradores mataron al niño al verse
acorralados por agentes de la policía. La parte defensora
intenta probar que el niño pudo haber muerto en fuego
cruzado .
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El niño murió
por disparos que hicieron los secuestradores en la casa.
Ástor Escalante
Abogado de ANEP
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Los testigos reconstruirán
la historia de cómo sucedió el secuestro de
Gerardo.
Alan Hernández
Fiscal del caso
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La Fiscalía no
pidió que se hiciera la prueba balística a los
acusados.
José Rodríguez Ayala
Abogado defensor
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