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Colombia dolida
El secuestro de monseñor Jiménez causa un gran dolor
en Colombia, país mayoritariamente católico
Cientos de niños, adolescentes, adultos y ancianos salieron
a las calles de Zipaquirá, en Colombia, para pedir la liberación
del obispo de 60 años, quien desde 1999 dirigía el
CELAM, el órgano de animación y apoyó a las
22 Conferencias Episcopales de los países de América
Latina y el Caribe.
"No se metan con Dios, él es de Dios y no hay que meterse
con la religión", advirtió un adolescente que
exhortó a los guerrilleros para que cese la violencia en
una país donde mueren unas 3.500 personas al año por
causas de la agresión terrorista.
En el pasado, sacerdotes católicos han sido secuestrados
por la guerrilla y liberados horas después con mensajes para
el gobierno o las autoridades locales.Es un acto irracional
El Arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, condenó
ayer el secuestro del obispo Jorge Jiménez y se unió
al clamor mundial por su pronta libertad.
El clérigo dijo que la Iglesia salvadoreña está
orando porque los secuestradores respeten la vida del Obispo.
Este es un acto irracional. Pedimos a los secuestradores que
respeten la vida de una criatura de Dios, porque privar de libertad
a un sacerdote es ir contra Dios, expresó Sáenz
Lacalle.
Pontífice pide libertad
El Papa Juan Pablo II expresó ayer su profundo dolor
por el secuestro del obispo colombiano y pidió su pronta
liberación.
El Vaticano difundió un telegrama enviado en nombre del Papa
al presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana tras el secuestro
del obispo Jorge Jiménez.
Agregó que Juan Pablo rezó para que los responsables
del secuestro liberen al arzobispo.
Es una injuria
En Venezuela, el arzobispo Baltazar Porras, aseguró que este
secuestro es una nueva injuria contra la Iglesia. Estamos
pidiendo... un esfuerzo especial para que este peligroso incidente
tenga un final feliz y que sea rápido, dijo monseñor
Porras, presidente de la Conferencia Episcopal venezolana.
Dolor en los EE.UU.
La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, que
se reunió ayer en Washington, expresó su preocupación
y dolor por el caso y por la situación de la iglesia en Colombia.
El cardenal de Boston y jefe del comité de política
internacional de los obispos de ese país, Bernard Law, aseguró
que monseñor Jiménez está muy presente
en nuestras oraciones.
Condena de Francia
Francia condenó "enérgica y solemnemente"
el secuestro. "Este nuevo acto de violencia golpea a uno de
los más altos responsables de la iglesia colombiana y latinoamericana",
señaló el portavoz del Ministerio francés de
Exteriores, Francois Rivasseau. Agregó que Francia sigue
instando a la liberación de "todos los rehenes"
en manos de los grupos armados colombianos.
Desde Alemania
La ministra alemana de Cooperación Económica, Heidemarie
Wieczorek-Zeul, demandó ayer al gobierno colombiano hacer
todo lo que esté a su alcance para lograr la liberación
del arzobispo Jiménez. El obispo auxiliar Franz Greve, presidente
de la Comisión Obispal Alemana Adveniat, expresó también
su pesar.
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