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Escolares develaron obra a la no violencia
La Libertad. Los Ángeles de la Paz dieron lo
mejor de sí para heredar un monumento a la no violencia
y Quezaltepeque les dio la espalda
Carlos Torres Lemus
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
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Los altos índices de violencia que
imperan en Quezaltepeque motivaron a los niños a participar
en el programa. Allí, al día, 4 personas son lesionadas
con armas de fuego.
FOTO CARLOS TORRES |
La imaginación de un grupo de infantes salvadoreños
es la artífice de una escultura de hierro y plástico
reciclado, símbolo de la no violencia.
El monumento fue develado ayer en Quezaltepeque, justo en el desvío
hacia San Juan Opico y San Salvador, contiguo a una gasolinera.
Pese a que la obra reunió el entusiasmo y las ideas de niños
y niñas deseosos de un país mejor, los ciudadanos
en Quezaltepeque poco valor le otorgaron. Nadie llegó.
A primeras horas de la mañana, los menores y artistas dedicaron
su tiempo a colocar globos antes de iniciar el acto protocolario.
Les acompañaban maestros, autoridades locales, representantes
de la PNC, Tribunal de Menores y el Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD).
Son diez los municipios de El Salvador, donde el PNUD ha motivado
la elaboración de monumentos a la no violencia:
Quezaltepeque y Nueva San Salvador, en La Libertad; Tonacatepeque,
Apopa, Guazapa, Mejicanos y Aguilares, de San Salvador. Asimismo,
las cabeceras de Sonsonate, Santa Ana y San Miguel.
El esfuerzo es parte de la campaña impulsada a nivel nacional
por el PNUD que busca contrarrestar el uso de armas. El monumento
forjado por los estudiantes de Quezaltepeque y Nejapa, fue elaborado
con más de mil armas de juguetes y hierro.
La esencia
Bastó una semana para que los escolares concluyeran su obra
de arte. Mide aproximadamente dos metros con 20 centímetros
de alto y pesa de 50 a 70 libras.
Los pequeños integran un grupo infantil que se ha denominado
Ángeles de la Paz. Ellos decidieron trabajar
en el proyecto, porque consideran que es parte de su granito de
arena en la lucha contra la violencia.
Ana Xiomara, de 12 años, explicó el significado de
la obra. La figura de una paloma representa la paz en nuestros
corazones, un paisaje de colinas, la tranquilidad que deseamos y
los niños jugando, una sociedad segura como la que anhelamos,
explicó.
Quezaltepeque fue el escenario de una marcha contra la violencia,
hace más de cinco años.
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