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Orientando
¡Alerta con los niños hiperactivos!
Yanira Soundy
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
¿Cuántas personas conocen este tipo de trastorno?¿Cuántos
saben diagnosticarlo y tratarlo? Conozco amigas que han pasado de
consulta en consulta con sus hijos en clínicas de psicólogos,
neurólogos, psicopedagogos, psiquiatras, etc., y éstos
les han dicho que sus hijos sólo eran más nerviosos
e inquietos que los demás, por lo que necesitaban mano
dura. Hoy en día se conoce a estos niños como
hiperactivos.
¿Qué entendemos por niños hiperactivos? Por
lo general, la gente usa el término par referirse a aquellos
niños nerviosos e inquietos que se mueven excesivamente más
que los niños normales. Pero, además de esto, los
niños hiperactivos sufren el trastorno por déficit
de atención e hiperactividad.
Debido al desconocimiento de este trastorno, en muchos casos, la
detección es tardía y esto conlleva el consiguiente
deterioro del niño a nivel social, emocional y de aprendizaje,
perjudicando la autoestima del menor, por lo que resulta muy difícil
conseguir avances, pues el carácter del menor ya está
formado y la conducta adquirida es más difícil de
modificar. Tampoco hemos de olvidar el deterioro de la familia,
pues los padres no saben cómo tratar y ayudar a su hijo.
Por lo anterior, son tan necesarias la divulgación y detección
precoz, que a la fuerza están relacionados, ya que es en
la escuela, bien en el preescolar o en los primeros años
de enseñanza primaria, donde se detecta fácilmente
este déficit de atención. Es aquí donde el
papel del profesor es primordial no para diagnosticar, pero sí
para asesorar y guiar a los padres sobre la posibilidad de que exista
este trastorno en el niño.
Lamentablemente, en muchas ocasiones, los padres no son informados
ni orientados, y mientras los problemas avanzan, la autoestima del
niño baja y el déficit de atención aumenta
muchas veces acompañado de otros problemas como dislexias,
dislalias, etc., los cuales, por desgracia, también pasan
inadvertidos la mayor parte de veces.
Todo esto podemos evitarlo solicitando al Ministerio de Educación
que en las universidades se imparta como materia obligatoria el
Déficit de Atención, como uno de los problemas de
aprendizaje más severos que existen y que pasa inadvertido
en las aulas, tildando al niño de torpe, atrasado siempre
en sus trabajos, indisciplinado, agresivo y peleonero,
esto por nombrar sólo unos cuantos adjetivos con los que
deberán cargar el resto de sus vidas dentro de la escuela.
Es necesario llamar la atención sobre la necesidad de contar
en los centros de enseñanza con gabinetes psicológicos
y psicopedagógicos, para recibir el apropiado tratamiento
en cuanto a terapias de conducta, recuperación del retraso
escolar, corrección de disfunciones a nivel de lenguaje y
escritura, como dislalias o dislexias, y un sistema de ayuda con
clases externas.
En nuestro país no existe este servicio en los colegios
o centros educativos, salvo un par de instituciones que se han especializado
en el Déficit de Atención e Hiperactividad y otros
trastornos. Estos centros son también bastante caros y quedan
fuera del alcance de muchas familias salvadoreñas que padecen
estos problemas, ya que el tratamiento es durante toda la etapa
escolar del menor.
*Lic. en Derecho.
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