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La mejor: la Banda de Paz del Instituto Nacional
de Usulután
Realizaron Tercer Festival de Bandas de Paz
Sonsonate. El domingo pasado, la ciudad de Juayúa admiró
el despliegue de las bandas de paz en su III Festival
Érika Prado
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Color, elegancia y ritmo fue la nota predominante en el Tercer
Festival de Bandas de Paz Juayutur 2003 en la ciudad
de Juayúa, departamento de Sonsonate.
Las 17 instituciones estudiantiles arribaron de diferentes partes
del país. El derecho a participar costó 40 dólares,
además de recorrer muchos kilómetros desde sus lugares
de origen.
Cada banda de paz tuvo 10 minutos para demostrar su fervor cívico
ante la conmemoración de los 181 años de la Independencia
Patria.
El evento inició a las nueve de la mañana y terminó
a las tres de la tarde, el jurado calificador tenía entonces
la dura tarea de elegir el ganador del primer lugar y los 800 dólares;
el segundo, 450 y el tercero de 200.
Sin embargo las bandas y sus cachiporras todavía deleitaron
por dos horas más al público, bajo una intensa lluvia.
Cerca del final, el ambiente estaba dominado por el nerviosismo.
No era para menos, meses de trabajo se habían resumido a
diez minutos frente a un jurado, y de ello dependía ganar
o perder. La satisfacción es ser la mejor banda del
festival, dijo Vanesa Arias, cachiporrista de Usulután.
El evento tuvo asimismo la participación de bandas de paz
de San Miguel, San Vicente, La Libertad, Ahuachapán y Sonsonate.
El jurado calificador observó coreografía, originalidad,
disciplina, ejecución musical, composición, presentación
e imagen. Finalmente, el resultado fue: primer lugar, por segunda
vez, el Instituto Nacional de Usulután, con 77 integrantes,
10 cachiporristas y 20 acróbatas.
En segundo lugar, el Instituto Nacional de San Vicente y el tercero,
el Instituto Nacional Diversificado Thomas Jefferson de Sonsonate.
El jurado calificador estuvo formado por Valvino Avilés,
presentador de televisión; Joel Hernández, director
de la Banda Regimental del DM-6 de Sonsonate; Jorge Rafael Estaben,
miembro de la Sinfónica de El Salvador; y Jaime Arístides
Rodríguez Palma, sub inspector de la PNC de Izalco.
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