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Tomando
la palabra
El que miente se enreda en su propia pita, alcalde Silva
Lafitte Fernández
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Por respeto a sus lectores y al derecho de todos los salvadoreños
a estar informados, El Diario de Hoy responde al alcalde Silva
El alcalde capitalino, Héctor Silva, publicó, en
nuestra edición de ayer, una inconsistente y débil
defensa a sus actuaciones, y las de otros nueve alcaldes del FMLN,
sobre la construcción de la planta de transferencia de basura
y del manejo del dinero destinado a ésta.
Es lamentable, y lo podemos sostener con abultadas pruebas, que
el alcalde Silva, de nuevo, miente a los salvadoreños.
Hacemos ese juicio sin más motivaciones que la búsqueda
de la verdad, que, al fin y al cabo, es el más importante
deber de los medios de comunicación responsables.
El Diario de Hoy publicó, y lo sostiene sin retroceder un
centímetro, que existía un acuerdo entre las 10 municipalidades
para separar $3 por cada tonelada métrica de basura entregada
a la empresa MIDES.
En los últimos 41 meses, esas comunas cobraron, a más
de un millón de personas, $5.6 millones que colocaron en
un fondo especial.
Ese dinero, según lo acordaron los alcaldes de las 10 municipalidades,
pretendía ser usado para construir una planta de transferencia
de basura, como parte de un programa integral que cuesta $61.2 millones.
El dinero siempre lo administró, con absoluto privilegio,
MIDES, una empresa mixta formada entre 10 municipios gobernados
por el FMLN y la empresa canadiense CINTEC.
Silva es el vicepresidente de MIDES, donde las más importantes
decisiones las toma él junto con dos ejecutivos canadienses.
Aunque el Alcalde pretenda advertir ahora, como lo hizo hace algunos
días, que ese fondo nunca existió, El Diario de Hoy
reitera que el funcionario le miente de nuevo a todos los salvadoreños.
Causa estupor observar cómo el alcalde Silva trata de descalificar
un impecable trabajo periodístico, a pesar de que:
1) El aceptó, en una entrevista cuya grabación mantenemos
en nuestro poder, el pago de los $3 y la existencia del fondo especial
para construir la planta de transferencia.
2) Que también reconoció que ese fondo se encontraba
en proceso de liquidación, mientras las municipalidades involucradas
en el proyecto realizaban negociaciones separadas con MIDES para
recuperar el dinero aportado.
3) Que las actas del Concejo de San Salvador recogen la renegociación
que esa comuna hizo con MIDES. Eso significó que la alcaldía
que preside el Dr. Silva decidiría qué hacer con los
aportes por más de un millón de dólares que
todos los capitalinos, y no él, hicieron al fondo.
4) Que, incluso, en el contrato que la Alcaldía de San Salvador
renegoció con MIDES (en el que Silva representó a
las dos partes), se redujo el precio que se paga a esa empresa por
cada tonelada métrica de basura que le entregan.
Se hizo así para cancelar, únicamente, las contraprestaciones
que los capitalinos reciben por la recolección de basura.
En ese contrato, que ahora es público, gracias a El Diario
de Hoy, existe una confesión: como no existe la planta de
tratamiento de basura, cesó el pago de los $3 por cada tonelada
métrica de basura, a pesar de lo que ahora diga Silva.
5) Que en la adenda al contrato se reconoce, también, que
la Alcaldía de San Salvador examinaría con MIDES el
futuro del dinero que ya se había cancelado para construir
la planta.
Es decir que más de $1 millón aportado por los capitalinos
fue a parar a ese fondo sobre el que Silva no quiere dar, ahora,
ningún tipo de explicaciones.
Tampoco se quiere aclarar el destino de más de $4 millones
que aportaron otros municipios del área metropolitana.
6) Que varios alcaldes involucrados en el proyecto para construir
la planta de transferencia reconocieron, a El Diario de Hoy, en
grabaciones que también mantenemos en nuestro poder, la existencia
del fondo y las conversaciones que sostenían con MIDES para
que le retornaran el dinero.
Por las abultadas pruebas que posee El Diario de Hoy, siempre esperamos
que Silva nos mostrara, como lo prometió, los estados financieros
de ese fondo.
La penosa verdad es que nunca cumplió su promesa adquirida
con los lectores de El Diario de Hoy y todos los salvadoreños.
Tampoco los empresarios canadienses involucrados en el proyecto
abrieron sus libros, a pesar de nuestras repetidas solicitudes,
hechas, incluso, a su casa matriz en Canadá.
El alcalde Silva prefirió, con total desparpajo, negar que
el fondo existiera.
La treta del alcalde Silva es simple: si bien antes aceptó
el fondo, ahora dice que se trata de un proyecto integral que cuesta
$61.2 millones, para impedir que lo llamen a rendir cuentas que
no puede, ni quiere, dar. Esa es la única verdad de todo
este controvertido asunto.
Con astucia, Silva escribió, en nuestra edición de
ayer, que parte del dinero se gastó en varias gestiones que
debían hacerse para construir la planta.
Contrario a eso, El Diario de Hoy sostiene otra verdad: el valor
de cada una de esas gestiones preparatorias citadas por Silva no
suma ni un millón de dólares.
El verdadero problema para él es explicar qué se hizo
el resto del dinero. Tenían $5.6 millones para levantar la
planta, y los capitalinos no vemos ni una lámina de cinc.
Ese es el verdadero reto del alcalde Silva.
De paso, sería interesante escuchar del alcalde una explicación
sobre por qué terminaremos pagando más de $200 millones
por un proyecto que, como él lo dice, vale $61.2 millones.
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