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La
nota del día
No cumplen normas porque no les enseñaron
Errores cometidos por los salvadoreños les quitarán
la oportunidad de un nuevo TPS
EL DIARIO DE HOY, -
Es imposible que todos los salvadoreños en el exterior que
se acogieron a los permisos temporales de trabajo, cumplan puntualmente
con sus obligaciones legales, lo que les expone a ser expulsados.
De acuerdo con el embajador René León, un número
de ellos no se presentó a los citatorios, no tenía
sus papeles en regla, no logró demostrar su nacionalidad
salvadoreña y/o no notificó cambios en su domicilio.
Hay razones para ello. La primera, y más importante, es que
esos salvadoreños temen que vencidos los plazos sean forzados
a dejar el país, por lo que de una vez se van a la
clandestinidad. La segunda, que pese a los esfuerzos de parte
del gobierno, de elsalvador.com y otras fuentes informativas,
la mayoría sigue ignorante en cuanto a lo que debe y no debe
hacer. La tercera, que los salvadoreños no tienen una cultura
de cumplir con plazos y requerimientos, pues inclusive era frecuente
sacar varias cédulas para esconder la identidad, lo que con
el DUI ya no será posible.
Pero al igual que los salvadoreños en Estados Unidos, los
hay en un centenar de otros países que también deben
poner orden en su situación migratoria y sus autorizaciones
de trabajo. Y para que eso se logre no se cuenta con todos los recursos
necesarios, pese a que en muchas embajadas y consulados se viene
innovando y facilitando la realización de trámites.
Que vayan los cónsules donde está la gente
Es ilustrativo al respecto lo que se hace en la Embajada de El Salvador
en Alemania. Desde hace un tiempo, la embajada mantiene una página
en el Internet, donde, además de información útil
y necesaria para los connacionales, se encuentran los formularios
que se requieren llenar para cualquier trámite imaginable.
En esa manera los salvadoreños residentes allá pueden
preparar sus papeles, saber exactamente qué se pregunta y
qué documentos deben presentar, y están posibilitados
de adelantar trámites. Cuando tienen que llegar a las oficinas,
se nos dice, se les fija una cita y se tiene revisada la documentación.
El Internet, como para casi todo, permite que las oficinas de gobierno,
o de lo que fuera, estén urbi et orbi, por la
ciudad y el mundo. Lo que hace falta es conseguir que otros salvadoreños
(que igual pueden estar a una cuadra de distancia o en Australia)
se ofrezcan como voluntarios para contestar las preguntas y dar
consejos a sus connacionales. Los mensajes llegarían a un
punto y allí serían tramitados por varias personas,
para conseguir que el mayor número pueda poner sus asuntos
en regla.
Esto demanda, como es natural, que las autoridades centrales (Migración,
Relaciones Exteriores, etc.) revisen en forma permanente las exigencias
que hay, para actualizarlas y homologarlas con la tecnología
del presente. Además que se contemple la creación
de consulados móviles que puedan trasladarse
cada cierto tiempo a ciudades con gran concentración de salvadoreños
pero donde no hay consulado ni embajada. Si la montaña no
llega a Mahoma, que vaya Mahoma a la montaña.
Lo que resta es reformar la enseñanza, para generar en la
población conciencia de cumplimiento. Para eso servían
las asignaturas de Cívica y Constitución
y Leyes en la vieja escuela: que se entiendan y valoren el
esquema legal y las normas que deben cumplirse.
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