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“cocinando sueños”

Ayer por la mañana se estrenó la obra ‘Cocinando sueños’ del grupo teatral de Costa Rica “Ticotiteres” en el auditorio del Museo de Antropología “David J. Guzmán”.

Alexandra Bonilla
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com

La historia transcurre en el Restaurante de los Sueños, donde ‘Don Copoboliche’ pasa los días preparando distintas recetas para entretener a los niños.
Foto EDH

La historia transcurre en el Restaurante de los Sueños, donde ‘Don Copoboliche’ pasa los días preparando distintas recetas para entretener a los niños.

“Restaurante de los Sueños donde pueden comer, comer y comer, engorda el alma y adelgaza el cuerpo”, recita Don Copoboliche al hablar de su restaurante.

En un principio la obra resultó ser un poco aburrida para los adultos presente y para algunos de los niños más grandecitos, pero al final terminó por hace reir a todos.

Desde el inicio, el chef empieza por decir que el secreto de la comida está en la salsa, pero no sólo hay que ponerle salsa a la comida sino también a la vida. Mensaje que le quedó muy claro a los niños al finalizar la obra.

Los niños tuvieron la oportunidad de participar en el libreto, ayudándole a don Copa a leer el recetario. Joaquín Alberto, quien estudia primer grado, se mostró muy contento y emocionado de subir al escenario.

Gigante enamorada


La historia del ‘Gigante enamorado’ es una de las recetas que prepara el chef para el deleite de todos los niños. Es una triste y conmovedora historia que enseña a los niños que la tristeza también forma parte de la vida y hay que mezclarla con las alegrías.
Además, Don Copoboliche preparó “Zapato viejo con salsa de perro” con la ayuda de los niños y de su mascota.

Una de las partes que más hizo reir a los niños fue al aparecer el gusano verde, el cual se enamora de los chorizos. Él piensa que se trata de una gusana y al verla sus ojos brillan de felicidad. “Qué es lo que veo, es una gusana morena y es apretadita de la cintura como a mí me gustan”. El gusanito no sólo hizo reir a los niños sino también a los adultos.

La participación del público en la obra fue de bastante ayuda al chef, ya que éste es muy despistado, pues en dos ocasiones perdió los chorizos.

El “Chef” en un momento llega a acusar a uno de los padres de familia. “Cómo, qué el papá se los comió. Debe tener como 500 chorizos, miren esa pancita”, exclamaba Don Copoboliche ante el deleite de los niños.
Los niños se mostraron tristes que la obra finalizara, pero los actores les dejaron con un mensaje: “Yo veo que se van más gorditos del alma y más delgados del cuerpo. Recuerden que hay que ponerle salsa a la vida porque sin salsa no podemos disfrutar”. El elenco y los personajes se despidieron de todos los niños, quienes felizmente se acercaron para conocer y decirle adiós a los actores de Ticotiteres.


Presentacion
Lugar: Museo de los Niños Tin Marín
Entrada: $1.70
Obra: La Rana Feliz es Feliz
Grupo: Abracadabra
País:El Salvador
 

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