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Promueven
estrategias ambientalistas
Vecinos clasifican sus desperdicios
Usulután.
El orden es el secreto. Los pobladores han aprendido el valor de
la organización y les ha funcionado a tal grado que incluso
la basura es manejada con métodos definidos
Alejandro Orellana
El país
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
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| La recolección de basura es uno de
los problemas más grandes a nivel nacional. Foto:
EDH/Claudia Barrientos |
Primero se organizaron, luego fueron capacitados y hoy ponen en
práctica una serie de medidas que les permiten convertir
la basura en materia que fácilmente se aprovecha. Es una
serie de acciones que impulsan las 47 familias que forman el caserío
Río Los Bueyes, cantón El Corozal, de Berlín.
Fueron integrantes de Salvanatura quienes estimularon la organización
y capacitación de la comunidad hace más de un año.
Originalmente los líderes comunales fueron preparados en
protección ambiental, microcuencas, manejo de desechos, compostaje
y otros aspectos.
En febrero de 2001 inició el proyecto de manejo integral
de desechos sólidos. Los participantes aprendieron sobre
educación ambiental comunitaria, separación domiciliar
de desechos, establecimiento de recipientes para basura y campañas
periódicas de limpieza comunitaria.
Esto ha cambiado la vida en el sector. Todos saben que la basura
debe clasificarse y hay sitios específicos para dejar la
orgánica e inorgánica. Han realizado gestiones con
la municipalidad para que se habilite un sistema para disposición
adecuada de desechos inorgánicos.
La basura orgánica es usada para elaborar compost y a la
fecha han tenido muy buenos resultados en su empleo. Cada tres meses
hay campañas de limpieza y para ello reciben apoyo de la
alcaldía municipal.
En diferentes sectores de la comunidad son colocados recipientes
destinados a los plásticos. Cada vecino sabe que ahí
debe depositarlos.
Con la ayuda de Salvanatura fue construido un contenedor para los
desechos inorgánicos. Por la recolección municipal,
cada familia paga el equivalente a dos colones mensuales.
Con ello, el caserío se convierte en un ejemplo de protección
ambiental.
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