Tragicomedia
en Montserrat
Una joven subió a un monumento y
amenazó con lanzarse al
vacío
- Edward
Gutiérrez /Jaime
García
- El Diario
de Hoy
Insultos, desesperación,
cólera, risas, chistes,
frustración, esperanza, llanto, toda una
amalgama de sentimientos afloraron ayer mientras
los capitalinos observaban a una joven suicida
en lo alto de un paso a desnivel.
Patricia Fuentes Morales, a sus 26
años, se convirtió en la
protagonista de una tragicomedia que mantuvo en
vilo a la población.
Alcohol, "crack", marihuana. Las versiones
son contradictorias, pero con su mente fuera de
la realidad, Patricia tomó la
decisión de escalar hasta la cima de uno
de los arcos que forman el Monumento al Hermano
Lejano.
Los que circulaban por la Autopista Sur, la
49a. Avenida Norte y la Calle Montserrat no
podían creer lo que veían. Un
oficial de la Policía dijo que Patricia
subía al monumento con frecuencia, pero
siempre obedecía la orden de bajar.
Conmoción
Pero ayer fue un diferente. Un policía
que no sabía de sus hábitos fue
quien corrió la voz. Alertó a
bomberos, a cuerpos de socorro, pidió
refuerzos y así llegó la noticia
hasta los periodistas.
En unos minutos, había un
ejército de personas pendiente de lo que
ocurría.
"¡Bajate,
bruta!", gritaban algunas mujeres de los
condominios vecinos. "Chinita, soy el Peludo,
bajate mamita", vociferaba en vano un amigo de
tragos.
"Bajate, China, te habla tu marido, el
Talapo", "Acordate que estás embarazada",
gritaba un sujeto.
"En el nombre de Jesús, te ordeno que
te bajes", gritaba por un parlante un pastor.
Tras varias horas de esfuerzo, el bombero Walter
Alfredo Hernández Jiménez
llegó hacia ella. Se ganó su
confianza y con ayuda de otros hombres le
colocaron un cinturón y la bajaron.
Casos similares en dos años
El Cuerpo Nacional de Bomberos ha atendido
dos casos más similares al sucedido ayer
en el Monumento al Hermano Lejano.
- El capitán de Bomberos Abner Hurtado
recordó que uno de los casos
sucedió en la Alameda Juan Pablo II,
cuando un hombre pretendía lanzarse de
una pasarela. Fue convencido de desistir.
- El otro caso sucedió en la colonia
Santa Lucía, en Ilopango, cuando un
hombre que cargaba en brazos a su hijo
pretendía lanzarse desde la segunda
planta de su casa. Desistió al final.