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Gobierno
y las FARC negocian contra reloj
Después de una de las más violentas ofensivas terroristas,
el gobierno de Colombia y la guerrilla iniciaron el domingo la última
reunión para fijar un cronograma de discusiones de una tregua,
antes de que venza un ultimátum fijado por el presidente
Andrés Pastrana.
LOS POZOS, COLOMBIA
REUTERS.--
Los
negociadores del gobierno y de las izquierdistas Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) se mostraron optimistas de llegar
a un acuerdo antes de la medianoche de ayer, pero no revelaron detalles
de las propuestas.
Del resultado de las gestiones, en las que participa la comunidad
internacional y la Iglesia Católica, dependerá que
Pastrana, prorrogue o cancele la vigencia del enclave de 42.000
kilómetros cuadrados, dos veces el tamaño de El Salvador,
que sirve de sede a los diálogos iniciados en 1999.
La ofensiva
Las conversaciones con las que se busca pactar un cronograma para
discutir un cese al fuego y excluir a la población civil
del conflicto, fueron ensombrecidas por una violenta ofensiva de
las FARC que sólo el sábado dejó 35 muertos,
la mayoría militares y policías. La ofensiva de la
guerrilla, una aparente estrategia para demostrar poderío
militar, incluyó ataques contra la infraestructura energética,
petrolera y de carreteras de este país de más de 40
millones de habitantes, azotado por una agresión interna
de casi 38 años.
La confrontación en la que también intervienen escuadrones
paramilitares, dejó 40.000 muertos, la mayoría civiles,
sólo en la última década.
Unos 12.000 efectivos militares, con el apoyo de tanques, aviones
y helicópteros de guerra, mantienen sus posiciones en los
alrededores de la zona desmilitarizada que controlan las FARC desde
finales de 1998, esperando la orden para entrar en la eventualidad
de que no se produzca un acuerdo.
Provocaciones
Una serie de provocaciones por parte de la guerrilla, incluido
el asesinato el año pasado de la popular ex ministra de cultura
y amiga personal del presidente, Consuelo Araujo, empujó
a Pastrana a adoptar una postura más dura.
Diplomáticos de Canadá, Cuba, Francia, Italia, México,
Noruega, España, Suecia, Suiza y Venezuela, así como
representantes de las Naciones Unidas y el Vaticano participan como
"facilitadores" en los diálogos.
Estados Unidos, que invirtió 1.300 millones de dólares
en ayuda mayoritariamente militar en una estrategia antidrogas,
no participa en los diálogos después de que lFARC
asesinaran en 1999 a tres indigenistas estadounidenses.
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