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¿Resurrección
marciana?
El fantasma del descenso despertó al equipo bandera,
que mostró un fútbol ambicioso y ofensivo ante los
mitológicos del Dragón. Valioso triunfo
de visita.
Carlos Vides
Los
jugadores azules entraron al Estadio Francisco
Barraza con los dientes apretados y con la vista puesta en
el marco contrario. Después de terminar en el último
peldaño del torneo anterior, y con la sombra del descenso
a punto de darles alcance, ganar era su única y última
opción, más aún cuando el equipo rival también
luchaba por escapar del sótano.
Dragón, antepenúltimo en el Apertura 2001, fue completamente
dominado por los bombaderos en los primeros veinte minutos
del compromiso. A pocos segundos de iniciado el juego, un balonazo
impulsado por Guillermo Ramírez en tiro libre hizo temblar
el horizontal de la cabaña defendida por el meta dragoniano,
Juan Manuel González. Y cuatro minutos más tarde,
otro intento de Andrés Puig rebotó en la candela derecha
del pórtico escupefuego.
Los de Nelson Brizuela se ordenaron con un 4-4-2 un tanto especulativo,
a espera del rostro de juego que mostrara el Marte. Pero no pudieron
acomodarse con rapidez ante el ataque visitante, y el gol no tardó
en llegar. Fue al minuto 8, cuando un balón filtrado por
derecha quedó libre para el remate de Erick Dowson Prado,
que no logró girar para el disparo y pasó el balón
al atacante Oscar Martínez, quien sí pudo marcar a
placer el 1-0 bandera.
Dominio y parpadeo
Marte ya ganaba y se veía bien, pero faltó concreción
en varias llegadas -aparte de las oportunidades claras en los primeros
minutos- y el arrojo inicial comenzó a perder vapor. Al minuto
11, Juan Carlos Zamora, atacante bandera recibió
un centro alto por derecha, pecha el balón y remata, pero
el trazo salió desviado. Este fue el último chance
claro de la primera mitad para Marte, y como el 1-0 no era para
la tranquilidad, el Dragón tuvo tiempo y espacio para comenzar
a adelanter filas.
El esquema mitológico no funcionaba porque el
colombiano Andrés Molina, a pesar de sus recursos técnicos
y su fortaleza física, no tenía el acompañamiento
necesario por parte de la nueva contratación del equipo,
Marlon Medrano, quien tampoco pudo conectar con eficiencia con los
volantes Alcides Hernández y René Bonilla.
Sin embargo, debido al letargo marciano, Dragón
encontró el empate, gracias a un casual centro por derecha
que encontró habilitado a Molina, quien dejó parado
con cabezazo cruzado dentro del área al juvenil cancerbero
Edimar Hernández.
El Marte pareció atemorizarse con el gol, y aunque no se
desordenó, perdió aún más su ímpetu
ofensivo, por lo que el 1-1 continuó hasta el intermedio.
Otro martinazo
Los bombarderos se olvidaron del gol en contra en el
segundo período, y retomaron la manija del partido con facilidad.
Dragón ofreció resistencia, pero el dominio azul
volvió a asfixiar a los locales.
Al minuto 9, un tiro libre cobrado por Dowson Prado fue mal rechazado
por la zaga dragoniana; pero cuando el balón
llegó a Guillermo Ramírez, éste desperdició
la oportunidad con un remate suave y desviado. El gol se veía
venir.
El Dragón se dedicó a soportar la tormenta, pero
al 70, Oscar Martínez volvió a romper las redes
locales. La anotación, justa por la opción ofensiva
de los marcianos, causó desesperación
en los mitológicos, lo cual provocó dos
expulsiones que minaron aún más su rendimiento.
Omar Campos, al 77, y Walter Alvarez, al 85, recibieron
tarjeta roja por juego fuerte, con lo que sellaron la primera caída
del Dragón en el torneo. El Marte, en cambio, estableció
su segunda victoria consecutiva -tras su triunfo contra el ahora
extinto ADET en el cierre del torneo anterior- y llegó a
doce puntos. De paso, ya metió presión al novel San
Salvador F.C., penúltimo de la campaña recién
pasada, que sólo heredó catorce puntos.
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