En los rieles del
recuerdo
Un grupo de 48 extranjeros se encuentra de
visita en El Salvador, realizando viajes en las
únicas dos locomotoras a vapor que
funcionan en nuestro país. Durante los
recorridos, los viajeros se dedican a hacer
fotografías y vídeos de este medio
de transporte.
- José
Osmín Monge
- El Diario
de Hoy
- Fotos
Lizette Moreno
El
pasado miércoles 16 de enero, las dos
locomotoras de vapor volvieron a trabajar
después de un año de letargo.
El estrepitoso ruido de sus motores y las dos
columnas de espeso humo negro, que
emergían por las chimeneas de escape,
avisaban a los pasajeros que el viaje y la
aventura estaban a punto de comenzar.
Con su equipaje en mano, las 48 personas
-provenientes de Estados Unidos, Canadá y
Australia entre otros países- abordaron
el viejo tren que los llevaría hasta la
ciudad de Sonsonate. El punto de partida fueron
las instalaciones de FENADESAL, situadas en la
cercanías de la terminal de oriente, en
San Salvador.
El tren comenzó sus 83
kilómetros de recorrido minutos
después de que los excursionistas se
acomodaron en los dos vagones destinados para
ellos, incluyendo el vagón
Cuscatlán, usado hace algunas
décadas por personas de la clase
privilegiada.
Poco a poco, la enorme máquina fue
cobrando fuerza, dejando atrás la
estación y perdiéndose entre las
centenares de pequeñas casas que se
encuentran a orillas de la línea
férrea.
En busca de fotografías
Con el agudo sonido de su silbato, las
locomotoras anunciaban su lento paso, llamando
la atención de los niños, mujeres
y hombres que habitan en las viviendas.
Los niños más pequeños
lloraban de miedo ante el rugido de la
máquinas; los jóvenes miraban
asombrados la mole de hierro, y los ancianos
contemplaban con nostalgia el pasar del viejo
tren.
A orillas de la línea, las personas
saludaban a los pasajeros, quienes
correspondían con una sonrisa o con un
movimiento de mano.
En ciertos momentos del recorrido, el
panorama cambiaba. La máquina se
serpenteaba entre maizales, cañales y
sembradíos de yuca y pipianes. Y en
algunos puntos del trayecto, detenía su
marcha para que los turistas tuvieran la
oportunidad de fotografiarla.
Armados
con cámaras fotográficas y de
vídeo, los viajeros buscaban el mejor
ángulo para captar la imagen del
ferrocarril. Enmohecidos puentes ferroviarios,
pequeños ríos, viejas estaciones
de tren y hasta la negras rocas del lugar
conocido como el Playón sirvieron de
escenario para esta inusual sesión
fotográfica.
Las imágenes captadas se
utilizarán como tarjetas postales o
serán empleadas en calendarios.
Después de casi siete horas de
recorrido, y luego de haber soportado las nubes
de polvo que se levantaban con el paso del tren,
los pasajeros llegaron hasta su destino:
Sonsonate. Ahí pasaron la noche y
repusieron sus energías para emprender un
viaje similar el siguiente día.
Turismo en tren
Los turistas que participaron en estos viajes
llegaron a nuestro país gracias a la
agencia de turismo especializado "Train
Unlimited, Tour", con sede en California,
Estados Unidos.
Esta agencia ofrece viajes en tren -en
diversos países del mundo- a personas
amantes de los ferrocarriles y a
fotógrafos profesionales y novatos.
La mayoría de los que contratan los
servicios de esta empresa son adultos mayores y
retirados, quienes pagan entre dos mil y cinco
mil dólares por participar en este tipo
de paseo.
Según Mirian Lizu Brown, guía
turística, esa agencia tiene 18
años de fundada, y en los últimos
15 años ha incorporado en sus paquetes
turísticos a El Salvador.
"Las locomotoras en las que se realizaron
estos viajes son verdaderos tesoros.
Deberían de cuidarlas muy bien. Con estos
paseos estamos promoviendo el turismo en El
Salvador", expresa Miriam.
El objetivo principal de estos recorridos es
proporcionarle al turista la oportunidad de
fotografiar o filmar mientras viaja en estas
locomotoras.
Train
Unlimited Tour paga a FENADESAL cierta cantidad
de dinero para realizar este tipo de viajes.
A partir de mañana sábado, las
locomotoras utilizadas en estos viajes
volverán a descansar durante doce meses,
hasta que regrese otro grupo de turistas
extranjeros.
Transporte antiguo
El Salvador se caracteriza por ser, dentro
del área centroamericana, un país
desarrollado. Esto da facilidades para el
transporte por carretera de importantes lotes de
mercadería y materia prima valiosa para
la industria. Sin embargo, el medio de
transporte más antiguo en el país
es el ferrocarril.
Miles de personas llegaron a su destino en
diferentes puntos de nuestra geografía
gracias a este servicio.
La historia del transporte indica que fue en
Sonsonate donde se estableció el primer
ferrocarril de El Salvador.
La primera vía que se explotó
para este tipo de transporte se abrió
entre el puerto de Acajutla y la ciudad de
Sonsonate, el 2 de marzo de 1882, es decir, hace
120 años.