Breve
análisis
SOCIALISMO VERSUS
"SOCIALISMO"
Jacinto
Colocho-Bosque*
Si por socialismo entendemos la
clásica definición: una
política social que propugna la justa
distribución de la riqueza y condena la
propiedad privada de los medios de
producción, bien podemos pensar que esta
doctrina económica, como forma de lograr
la equidad y el progreso, está
agotada.
Su idea de fortalecer la clase obrera a
expensas de los estratos sociales medio y
superior, para construir un mundo mejor ya lo
intentó la Unión Soviética
y quedó demostrado, con creces, que ese
no es el mejor camino para alcanzar la
felicidad. ¿Será que el socialismo
ha fallado en su filosofía, porque la
equidad no es ya un concepto deseable? Pienso
que no, que la distribución equitativa de
la riqueza y de las oportunidades para acceder a
ella siguen siendo uno de los faros que iluminan
la mente y el corazón del hombre.
¿Qué falló entonces en esa
doctrina económica?
La pirámide social de todos los
pueblos desde el inicio de la historia,
está formada por un vértice donde
reside el poder político/económico
y no necesariamente este sector debe ser
pequeño. A él acceden los hombres
por capacidad de esfuerzo y desarrollo de las
ideas. Destruirlo fue un craso error del
socialismo soviético y aún llega a
mi memoria la voz de un político que
advertía desde la vereda de enfrente: "Lo
que queremos no es menos ricos, sino menos
pobres". En la medida en que el vértice
de la pirámide crece, es mayor la
capacidad de un país para impulsar el
desarrollo que, sin duda, necesita de
inversiones para crear industrias, desarrollar
el agro y adquirir tecnología.
Un escalón más abajo en el
esquema está la clase media, de vital
importancia para el desarrollo, pues justamente
esa sección de la pirámide se
construye con gerentes de empresa, pensadores
que dan vuelo a las ideas; técnicos que
transforman el burdo metal en maquinarias;
abogados, médicos, sacerdotes,
periodistas, escritores y tantos otros que,
desde sus mesas de trabajo, conforman el motor
que mueve a la nación. ¿Debe
inmolarse también esta "clase social"
-burguesía la llama el socialismo- en
aras del proletariado?
Tal parece que el socialismo equivocó
el camino, no en su deseo de construir un mundo
mejor, sino en el procedimiento que
escogió para ello. Al poner toda su
atención en el crecimiento de la 'clase'
baja a expensas de las 'clases' media y superior
-geométricamente hablando- no sólo
destruyó la riqueza y la
tecnología, sino que, y esto es en verdad
grave, mató la ambición del hombre
por crecer en el reconocimiento de sus pares.
No fueron, pues, Marx y Engels los que
fallaron, sino Lenin y sus seguidores los que
manejaron perversa y egoístamente sus
ideas. El socialismo ortodoxamente considerado
es un fracaso, no cabe duda, pero el
"socialismo" visto desde un ángulo
dinámico y moderno, la democracia, pues,
es un éxito.
Como decíamos, lo que ha fallado es
el procedimiento para alcanzar los fines: en vez
de alimentar la clase baja a expensas de la
clase media, lo que supone la destrucción
de esta última, el esfuerzo debiera
dirigirse a la inversa, vale decir, alimentar la
clase media a expensas de la clase baja, lo que
supone para ésta más
ilustración, mejor tecnificación y
su 'capitalización', pues, para darle
gusto a más de uno; en otras palabras, su
elevación a un nivel de vida desde donde
el mundo se mira mejor.
Esto se logra con esfuerzo personal y
sostenido, apoyado con leyes justas,
inversión de mucho dinero y
promoción del talento. Como decía
el político aquel a quien ya me
referí antes: "Si Dios bajara todos los
días a la Tierra para resolver los
problemas de los hombres, ya le habríamos
perdido el respeto y no faltaría
algún tonto que intentara
sustituirlo".
La tarea no es fácil aunque no
habría nada qué inventar, basta
seguir el camino que tomaron los países
europeos y también los Estados Unidos,
que no son otra cosa que sociedades con una
enorme clase media alimentada desde abajo y a la
que llegaron mediante un "socialismo" a la
inversa: haciendo del obrero un técnico y
del campesino un productor. Si lo meditamos un
poco, veremos que este esquema es congruente con
lo que propone, desde hace 2000 años, la
doctrina social de la Iglesia.
*Dr. en Medicina.