Mujeres y vidas para
reflexionar
Sus piezas ya no significaban lo mismo
después del terremoto. Eran las mismas
obras pero no las mismas circunstancias, lo
temporal se volvió permanente
- Lorena
Baires
- El Diario
de Hoy
A partir del 13 de enero de 2001 la vida no
fue lo mismo, el entorno y forma de convivir
cambió. Eso sintió la escultora
Beatriz Deleón y esta vez quiso
reflejarlo a través de sus piezas.
Hoy, Deleón inaugurará su
exposición de escultura titulada
"Ellas... y sus circunstancias", donde
pondrá de manifiesto las situaciones que
las mujeres deben enfrentar en la sociedad
salvadoreña de este momento.
Durante la crisis extrema de los terremotos,
Beatriz reflexionó sobre la existencia de
las personas. Pensó que "no es la gente
la que cambia, en realidad son las
circunstancias las que cambian y una se debe
adptar a eso".
A partir de ese razonamiento sus esculturas
posteriores a esa fecha empezaron a tomar otro
significado y se tornaron frágiles, "de
piezas fuertes, robustas y seguras me
cambié a materiales de papel, materiales
constructivos más livianos".
El cambio de materiales le permitió
experimentar otras visiones de las antiguas
piezas y nuevas formas de concebir y esculpir
otras ideas. Por eso dentro de su
exposición se apreciará piezas
antiguas pero con un nuevo significado.
La muestra
Son diez piezas esculpidas en concreto y
pintadas con colores rústicos.
Además, están montadas sobre
materiales de construcción como maderas,
plásticos y latas que normalmente
serían basura para cualquiera.
A partir de la experiencia del año
pasado, Deleón afirma que "los materiales
que antes pudieran haber sido basura, hoy son
piezas permanentes de casas, la gente vive en
champas de madera vieja, bajo plásticos o
latas".
La muestra trata de presentar la fragilidad
en la que se encuentran las personas, a pesar de
creer que están seguros bajo casas de
concreto. Es por esto que las piezas van
montadas en maderas viejas.
Los títulos de las piezas son muy
sugestivos y como bien dice Janine Janowski,
crítica de arte: "Reflejan el dolor de la
tragedia, la fe desfigurada, lo que vivieron y
viven los salvadoreños en los momentos de
desgajamiento".
Y no sólo en los momentos de
desgajamiento, también Deleón
refleja las arbitrariedades del sistema social,
las largas filas para esperar un trámite,
el mundo aislado en que se vive y la
indiferencia de algunos ante los problemas
sociales.
En fin, como dice Beatriz: "Esta es una
exposición para los salvadoreños,
probablemente si la llevo a Washington o New
York no tenga sentido, pero acá debe
hacernos reflexionar".