Usulután
Agricultor plagiado
fue asesinado
Es la tercera víctima de secuestro
que es asesinada por sus captores antes de
cobrar el rescate
- Rosa
Fuentes
- El Diario
de Hoy
Abelino
Sánchez, de 46 años, fue
secuestrado el 4 de enero de 2001, en la finca
Los Linares, en Jucuapa, departamento de
Usulután. Su cadáver fue hallado
el 11 de enero, semienterrado, en el sector
norte de la misma propiedad.
El cuerpo estaba en avanzado estado de
descomposición. El forense detalló
que la víctima tenía por lo menos
cinco días de haber fallecido.
El día del secuestro, Sánchez
estaba acompañado por sus cuatro
hermanos, dos mujeres y dos varones. Una de las
mujeres se percató de que Abelino
conversaba con alguien y salió para
verificar lo que ocurría.
Así pudo ver a seis sujetos con gorros
pasamontañas y fuertemente armados que se
llevaban a su hermano. Ella les suplicó
que no lo raptaran, entonces la
encañonaron y le tiraron un
anónimo. No sirvió de nada que la
mujer les pidiera de rodillas que no le hicieran
nada a su hermano.
Los delincuentes se internaron en el sector
norte de la finca.
Gilma Sánchez leyó el
anónimo y corrió a la casa, donde
reunió a toda la familia. En el papel,
los individuos exigían 35 mil colones por
la vida de Abelino. Además se
leía: "Elena, su hijo cometió el
peor error de toda su vida".
La PNC no acudió
Los ofendidos se comunicaron vía
telefónica con el puesto policial de
Jucuapa e interpusieron la denuncia. Sin
embargo, los agentes les respondieron que, para
tomarla, debían hacerlo
personalmente.
Ellos les explicaron que los sujetos se
habían internado en la finca y les
pidieron que vinieran para buscar a su hermano.
"Pero no me quisieron atender", lamentó
entre lágrimas la hermana del
agricultor.
Abelino fue asesinado a golpes. Su cuerpo fue
descubierto por José Oscar
Sánchez, hermano de la víctima.
Este buscaba un racimo de guineos que
había dejado en el sector del hallazgo.
En el sitio, vio una mano y los pies de un
cuerpo humano. Al excavar, descubrió el
cadáver de su hermano.
Los ofendidos comentaron que desde hace cinco
años eran extorsionados por un grupo de
delincuentes que opera en la zona. Hace cuatro
años, la familia de Abelino se vio
obligada a entregar cinco mil colones.
Desde finales del 2001, en Jucuapa, es la
tercera vez que una víctima de secuestro
es asesinada por los captores antes de recibir
el rescate.