La obligación
en las maletas
La selección nacional de
fútbol viaja hoy a Estados Unidos para
jugar la Copa de Oro. Más allá de
solventar un compromiso, lleva en sus maletas la
obligación de realizar un papel
decoroso.
- Roberto
Águila
La
selección nacional de fútbol
quedó lista ayer para viajar a Estados
Unidos y jugar la Copa de Oro con la mayor
dignidad posible. En las maletas de viaje
también se incluye, por supuesto, la
obligación de todos y cada uno de los
integrantes del equipo de asumir la
disposición adecuada y el esfuerzo
necesario para realizar un papel decoroso.
Aqui, como es la costumbre, se queda la
esperanza de un pueblo deportivo que, una vez
más, ha depositado su confianza en los
hombres que vestirán la azul y blanco.
También se queda la fe de que ese grupo
de hombres van a luchar con la dignidad justa
para reencontrar, de una vez por todas, el
halago y aquella sonrisa que se extraviaron
desde hace mucho tiempo.
Lo que cabe preguntarse es si la actitud
positiva que los hombres de Recinos sean capaces
de poner en la cancha alcanzará para
conseguir los resultados que se buscan frente a
rivales de mucho oficio como lo son
México y Guatemala, en la primera
fase.
¿Será el equipo capaz?
De entrada el equipo salvadoreño
necesita ganar al menos un partido para pasar a
la siguiente fase. Lo anterior establece la
obligación de ganarle a México o a
Guatemala, sin que esto nos exima de la
necesidad de ganarle a los dos para asegurarlo
todo.
Debutamos contra México, el supuesto
rival más duro del grupo, y luego viene
Guatemala. Al analizar el calendario, son muchos
los expertos en fútbol que vislumbran una
cierta actitud sumisa del equipo nacional de
darse de antemano derrotado por México, y
pelear la clasificación ante Guatemala
suponiendo, también de antemano, que
México le va a ganar al equipo
chapín.
A partir de aqui surgen las voces de protesta
por hacer a un lado el potencial y no confiar en
la capacidad del equipo nacional, y darse por
derrotado antes de jugar el partido. Como es
natural, estos conceptos no los comparten los
jugadores y el cuerpo técnico del equipo
salvadoreño.
Pero al margen de las especulaciones que se
tejen alrededor del cuadro nacional, lo que
interesa analizar es si se cuenta con la cuota
de fútbol requerida para conseguir lo
propuesto. En otras palabras, si seremos capaces
de conseguir los resultados exigidos.
Por lo mostrado por el equipo nacional en los
dos únicos partidos de fogueo realizados
antes de viajar, la situación sigue
siendo una incógnita considerando que ni
el Maratón hondureño ni el
Cartaginés tico -los sparrings de turno-
pusieron la medida exacta -o al menos
aproximada- del nivel futbolístico por el
que pasan México y Guatemala.
Maratón, por ejemplo, fue un
examinador bueno por un lapso de 30 minutos.
Después se cayó y resultó
muy vulnerable. Y el Cartaginés tico, el
más fuerte de los examinadores, fue un
bloque homgéneo en el aspecto defensivo,
pero sin mucho riesgo ofensivo acaso porque
también ensayó variantes
tácticas a lo largo del partido.
Frente a esos sparrings pusimos una cuota de
fútbol que denunció mucha
disposición para meterse en la idea de
juego, pero también con algunos conceptos
dispersos que es necesario amalgamar al
conjunto. Con todo, se espero que lo mostrado
alcance para lo que nos hemos propuesto.
La voz de Recinos
Carlos Humberto Recinos, el director
técnico del equipo nacional,
reiteró su fe de hacer un buen papel en
la Copa de Oro, y dijo sentirse satisfecho del
trabajo realizado por su plantel frente a
Maratón y Cartaginés.
"Lo que más me alienta a pensar en
realizar un buen papel en la Copa de Oro es la
actitud que los muchachos están poniendo
para interpretar el esquema. Y en ese sentido,
el mejor examinador fue Cartaginés por el
tipo de fútbol que realizó que,
como ya se lo había dicho antes, se
asemeja mucho al mexicano y al chapín. Y
frente al equipo tico jugamos mucho mejor que
como lo hicimos frente a Maratón, a pesar
de que algunos "sabios" digan lo contrario",
dijo Recinos.
Agregó que la no incorporación
de Jorge Rodríguez y Ronald Cerritos en
el ensayo ante el Cartaginés se
debió a la obligación que
él se ha propuesto de seguir probando
elementos jóvenes que tienen mucho futuro
en el equipo nacional.
"Mire, yo ya sé lo que el "Zarco" y
Cerritos son capaces de aportar en el equipo.
Por consiguiente, no necesito ni probarlos ni
que ellos me prueben su valía. Lo que si
me importa es la continuidad que deben tener en
el equipo jugadores como Josué
Galdámez, que tiene 18 años y un
futuro enorme en la selección. O como
Oscar Navarro, que también tiene mucho
que aportar a futuro". explicó.
El técnico Recinos siguió firme
en sus conceptos de que el equipo nacional puede
dar una sorpresa en la Copa de Oro, y que
sería lo mejor para poner a callar a
algunas voces detractoras.