Viernes 11 de enero 2002



























Los tigres que vuelan

Cuarenta jóvenes del municipio de Conchagua, en el departamento de La Unión, forman parte del grupo juvenil "Tigre que vuela", un club fundado el 18 de julio de 1984 y que tiene entre sus responsabilidades administrar una biblioteca.

Ricardo Guevara
El Diario de Hoy
Fotos Maritza Santos

El proyecto cobró vida gracias a la iniciativa de don Ricardo Bonilla, promotor de servicio social, y al esfuerzo y entusiasmo de un grupo de jóvenes originarios de conchagua, que para ese entonces cursaban su segundo año de bachillerato en el Instituto Nacional de La Unión.

En una hora libre, y dentro de un aula de la institución, organizaron la primera reunión donde no solo eligieron a José Cecilio Ruiz como el presidente, sino también bautizaron al club con el nombre de "Tigre que vuela".

Según Alexander Ramírez Ochoa, actual vice-presidente, este nombre fue escogido debido a que Conchagua en lengua náhuatl significa "Tigres voladores", vocablo que los identificaba más con su tierra.

Días después de la toma de posesión de la directiva, iniciaron las gestiones con personas particulares para solicitar la donación de mobiliario y libros usados, a fin de instalar una biblioteca popular, su primer proyecto.

A la recolección se sumaron otras actividades como rifas, colectas de dinero, fiestas, todo con un solo propósito: conseguir dinero para echar a andar nuevos programas en beneficio de la comunidad.

El esfuerzo dio su primer fruto el 18 de julio de 1985, cuando fue inaugurada la biblioteca que hasta la fecha sigue prestando sus servicios a estudiantes de todos los niveles educativos de Conchagua.

La primera morada de esta fuente del saber fue alquilada durante cinco años, hasta que en 1990 el Alcalde Municipal, Pedro Ramírez, facilitó un terreno y un local para esta biblioteca conocida por todos como La Casa de la Juventud.

Un esfuerzo conjunto

Después de 17 años de fundada la biblioteca y tras haber superado diversos obstáculos, el proyecto continúa adelante. Ahora tienen cerca de 1600 libros que abordan una variedad de temas.

En la actualidad, un nuevo grupo de jóvenes, siempre originarios de esa población, realizan diversas actividades mensuales, que van desde excursiones hasta rifas, para mantener funcionando La Casa de la Juventud. Han habido ocasiones en que han sacado dinero de sus bolsillos para cancelar algunos gastos.

Además de la labor educativa de quienes conforman Tigres voladores, el espíritu de servicio está presente y quedó de manifiesto en los pasados terremotos, con la recolección de víveres y ropa que luego entregaron a la alcaldía de la localidad para que fuera distribuida.

Otra de las actividades que realizan cada año es la celebración del Día de la Madre, en la que agasajan alrededor de 300, todas residentes del lugar. Éstas y otras faenas hacen que los niños deseen pertenecer al club cuando sean adolescentes.

"Desde niña quería pertenecer a esta agrupación a la que también perteneció una tía. Ahora que formo parte, contribuyo con mi trabajo para que el grupo continúe siendo un símbolo de servicio", dice la joven Iveth Antonia Rodríguez.

Quienes conforman "Tigre que vuela" hacen un llamado a las personas o instituciones interesadas en colaborarles, ya sea con libros u otro tipo de mobiliario, comunicarse en horas de oficina con Alexander Ramírez Ochoa al 680-3301, 680-3433 o por la noche al 680-3562.

Los jóvenes opinan

Ninguno de los jóvenes de la agrupación recibe remuneración económica por sus servicios. La única paga es la satisfacción de servir a la comunidad con su trabajo.

Iveth Rodríguez

" Aquí los jóvenes se caracterizan por su espíritu de servicio hacia las otras personas. Es una tradición que debe continuar".

Alexander Ramírez Ochoa

"Esta es una agrupación en la que los jóvenes aprendemos a desarrollarnos profesionalmente sirviendo a la comunidad. Es un esfuerzo en conjunto que no debemos abandonar".

Xenia Veraliz Torres

" Las puertas de la agrupación están abiertas para que cualquier joven pueda incorporarse al trabajo que realizamos en beneficio de nuestra población".

Conchagua en breve

El pueblo de Santiago de la Conchagua fue fundado aproximadamente en el año de 1693. En 1770 perteneció al curato de Conchagua, luego de varios cambios de administración territorial el 12 de junio de 1824 fue anexado al departamento de San Miguel y el 22 de junio de 1865 pasó a formar parte al departamento de La Unión.

Este municipio, con una extensión de 200 kilómetros cuadrados, se caracteriza por mantener cultivos de granos básicos, frutas cítricas, café y crianza de ganado vacuno y porcino, entre otras cosas.

Las fiestas patronales se celebran del 18 al 21 de enero en honor a San Sebastián. También del 24 al 25 de julio se desarrollan actividades en honor a Santiago Apóstol.

Entre sus atractivos turísticos se encuentran el volcán de Conchagua, la iglesia colonial y playas como Punta Negra, El Tamarindo, El Flor y Los Valientes.





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