San
Miguel
Crisis en Unidad de
Cuidados Intensivos requiere
atención
Los médicos deben
ingeniárselas para trabajar con
limitaciones de equipo. Este año se
espera renovar parte del existente
- Leonel
Hernández
- El Diario
de Hoy
Falta
de todo para que la Unidad de Cuidados
Intensivos del Hospital San Juan de Dios
funcione bien.
UCI son las siglas con las que se conoce a
la sala hospitalaria en que se atiende a
pacientes en condición crítica,
hasta estabilizarlos.
Pero en el Hospital San Juan de Dios, de San
Miguel, los ventiladores artificiales, bombas de
infusión, monitores y un gasómetro
ya terminaron su vida útil.
Los fondos del centro asistencial alcanzan
únicamente para el cambio de algunos
accesorios como catéter, válvulas,
cables eléctricos. Pero no hay dinero
para reemplazar los sensores de oxígeno,
de temperatura y las células
antibacterianas.
Los equipos que actualmente existen en la
UCI, tanto de adultos como pediátricos,
funcionan desde 1995, cuando fue creada dicha
unidad.
A dicha unidad son referidos los pacientes
clasificados como "críticos",
explicó la doctora María
Angélica de Gomar, subdirectora del
centro asistencial.
Un estudio realizado por la jefatura de la
UCI a cargo de Yossabel Blanco estableció
un promedio de 40 pacientes atendidos en ambas
UCI cada mes.
Muy graves
Ahí llegan pacientes adultos que
sufren de traumatismo cráneo
encefálico múltiple, infarto de
miocardio, quemaduras severas, insuficiencia
renal crónica y los pacientes con paro
cardiorespiratorio.
En el área pediátrica se
atiende a neonatos (recién nacido hasta
28 días) y niños de un mes hasta
los doce años que sufren de infecciones
respiratorias agudas (IRA), como neumonía
severa, deshidratación severa,
insuficiencia renal, sepsis neonatal, problemas
cardíacos y respiratorios. Asimismo, a
bebés con sufrimiento fetal y pacientes
prematuros o de parto a término (40
semanas) con problemas de asfixia.
En teoría, el funcionamiento de las
UCI debe ser casi perfecto.
De ello podría depender el salvar
muchas vidas. Pero en este hospital, se
necesitan tres ventiladores para niños,
que cuestan cada uno alrededor de 200 mil
colones, y dos ventiladores artificiales para
adultos, que valen 300 mil. Los primeros
serán comprados en el primer trimestre
de 2002.