Tradición
servida en "Huacalitos"
San Salvador cuenta con muchas
chilaterías, ubicadas ya sea en mercados,
casas particulares, o en plena calle. Una de las
más reconocidas y más antiguas es
la que lleva por nombre "Los Huacalitos",
situada en las cercanías del mercado San
Miguelito.
- José
Osmín Monge
- El Diario
de Hoy
Todos los días y desde muy temprano (a
excepción de los miércoles) en la
chilatería "Los Huacalitos", en el barrio
San Miguelito, el aceite de cocina chisporrotea
desde grandes cacerolas y ollas de aluminio.
Luego, pequeñas porciones de masa son
colocadas en los peroles, produciendo más
chispas y originando un peculiar sonido.
Poco a poco, porciones de masa van creciendo
de tamaño, tomando un color dorado y
transformándose en deliciosos
buñuelos. Las dos cocineras de la
chilatería voltean con sumo cuidado las
bolas de delgada textura, las cuales
posteriormente son extraídas y colocadas
en recipientes especiales.
En ese momento, el cuarto de la cocina se
impregna de muchos olores.
El suave aroma de la harina se entremezcla
con el escandaloso olor de los huevos y la
levadura; de la misma forma lo hacen los olores
del dulce de panela, el jengibre y la pimienta
gorda.
Pero en ese lugar no sólo se elaboran
los buñuelos de huevo, sino
también torrejas, nuégados,
palitos de yuca, plátanos y camotes en
miel y, por supuesto, el tradicional chilate,
bebida preparada a base de maíz
blanco.
A la 1:00 p.m. todos los productos
están colocados en amplias palanganas,
ollas y azafates, listos para la venta.
A esa hora comienzan a llegar los clientes,
quienes se ven en la difícil tarea de
escoger entre la gran variedad de productos que
se ofrecen. Ellos son atendidos por las
empleadas y por doña Mercedes de Segovia,
propietaria del negocio desde hace una
década.
Cuatro horas después de abierta al
público, la chilatería luce
abarrotada de niños, jóvenes y
adultos, quienes disfrutan de estos
tradicionales platillos
salvadoreños.
La comida es bañada con espesa miel y
servida en coloridos platos de cerámica;
la bebida caliente, en pequeños huacales
de morro. Es la combinación entre lo
dulce de la miel y lo simple del chilate lo que
hace especial a esta comida típica.
Negocio de hermanas
"Los Huacalitos" es, sin lugar a dudas, una
de las chilaterías más reconocidas
y antiguas de nuestra capital. Hace 32
años comenzó a funcionar, y desde
entonces ha mantenido la calidad y el buen sabor
en sus variados bocadillos.
Según doña Mercedes, fue
Concepción, su hermana, quien
decidió instalar una chilatería en
San Salvador.
"Nosotras vivíamos en Zacatecoluca,
pero después nos vinimos a la capital. Mi
hermana puso la chilatería y yo le
ayudaba en algunas tareas. Hace diez años
ella murió, y desde entonces he quedado
al frente de la venta", comenta doña
Mercedes, quien por muchos años se
desempeñó como maestra y como
modista. Hoy en día, ella se encarga de
cobrarle a la clientela.
Según doña Mercedes, fue en su
ciudad natal donde ella y su hermana aprendieron
los secretos de cómo elaborar todas esas
exquisiteces.
No cambia el sabor
En este negocio trabajan dos cocineras y
hermanas: doña Balbina y doña
María Julia, ellas se encargan de darle
la sazón y el toque perfecto a los
buñuelos, nuégados y otros
productos.
"Desde que se instaló la
chilatería, en 1968, nosotras trabajamos
en ella. Nos gusta mucho la tarea que
realizamos", expresa doña María
Julia, una mujer de carácter afable, que
con el paso de los años se ha convertido
en una experta cocinera.
El local que ocupa la chilatería es
una casa antigua, rodeada de verjas de metal.
Ésta se halla ubicada en la Avenida
España, al norponiente del mercado San
Miguelito.
"La chilatería nunca ha cambiado de
lugar, siempre ha estado en esta casa", expresa
doña Mercedes.
Por el contrario, los precios de los
productos sí han experimentado cambios
con el pasar de los años. La propietaria
manifiesta que cuando se inició el
negocio, un buñuelo costaba tan
sólo ¢0.15. Hoy en día el
precio es de ¢3.50.
"Es lógico, todo en esta vida cambia.
La materia prima ha subido de precio, por eso es
que el valor de la comida también ha
aumentado", comenta doña Mercedes, al
momento de hacerle la cuenta (sin uso de
calculadora) a unos asiduos clientes.
Si bien es cierto que el costo de los
deliciosos productos han cambiado, el sabor, la
calidad y la higiene con los que son preparados
se mantienen. Esto, sumado a la atención
proporcionada y al sitio accesible donde se
encuentra, ha hecho que la chilatería Los
Huacalitos sea la preferida de muchos
capitalinos.
Chilate en USA
La chilatería "Los huacalitos" es una
de las más visitadas en San Salvador. A
ella acuden (sobre todo los domingos) no
sólo capitalinos, sino también
personas de otros pueblos y ciudades de El
Salvador y hasta extranjeros.
u Doña Mercedes de Segovia manifiesta
que mucha gente ha enviado y llevado sus
productos a Estados Unidos.
u "Me siento muy dichosa y feliz al saber que
nuestra comida gusta en otros países. La
gente la lleva en recipientes bien tapados",
expresa la propietaria.
u Es así como el chilate
salvadoreño y los "dulces" (como son
conocidos los demás productos que
acompañan a esta bebida) son saboreados
en tierras lejanas.