La mujer de acero
Eva María Dimas disfrutó cada uno de
sus levantamientos en la competencia de los 75 Kgs. La
pesista salvadoreña ratifcó su superioridad
en Centroamérica.
Daniel
Herrera
Por
aliento y apoyo, Eva María no se preocupó a
lo largo de la competencia de la categoría de los
75 Kgs. María Fontanals, madre de la pesista
nacional, dijo que "hasta le duele la cabeza a una cuando
su hija levanta esa cantidad de peso". En otro de los
asientos de la Federación de Pesas de Guatemala,
Julio Alfaro, novio de Eva María Dimas, comentaba
que salió ayer a las 3 a.m. y le importó
poco dejar su negocio de comida por venir a apoyar a su
amada.
Los oros ya tenían nombre y apellido. Los
asitentes al escenario deportivo sólo
querían ver a la mejor pesista de
Centroamérica, levantando esa barra pesada. La
rival que más se le acercó a Eva
María fue la guatemalteca, Iris Rosales, quien en
la modalidad de arranque estuvo a 20 Kgs. de alcanzar a
la salvadoreña.
En la especialidad de envión, Eva María
Dimas colocó 110 Kgs., con claras intenciones de
ratificar ser la mejor de la región. Un total de
200 Kgs. bastaron para que hasta los mismos federativos
de Guatemala reconocieran la superioridad de la
salvadoreña. Julio Mejía, directivo de la
Federación de Pesas de Guatemala, se acercó
a Eva María para pedirle un autógrafo en
una foto de la atleta.
Eva María se llevó los tres oros con
facilidad, en la disciplina que le dio la fama. Con
humildad, la mejor atleta salvadoreña de la
actualidad dijo que está a una medalla de oro para
alcanzar su objetivo. Sin duda, Eva María Dimas
sigue siendo, por tercera vez consecutiva, la reina de
Centroamérica.
Uno es bueno
Por la mañana, Erick Cornejo, en la
categoría de los 94 Kgs., le arrebató uno
de los tres oros al pesista hondureño, Nelson
Stanley, favorito en esta prueba. La forma en cómo
Cornejo logró el oro hizo recordar la joranada del
miércoles, cuando Idalia Salinas le robó
una presea dorada a la nicaragüense, Elsa
Caldera.
A pesar de que sólo fue un oro en la modalidad
de envión, Erick Cornejo lo alcanzó con
enorme coraje y esfuerzo, factores suficientes para
pararse en lo más alto del podium. Contra todos
los pronósticos, Cornejo se alzó un oro y
dos platas, efectuando un aceptable trabajo de forma
personal.
Con la medalla de Erick Cornejo y las tres de Eva
María Dimas, El Salvador alcanzó 21 preseas
doradas, sobrepasando los pronósticos del INDES,
con 17 medallas de oro, y los directivos de la
Federación, con 16.