El oro tomó otro
rumbo
La salvadoreña Morayle Alvarez perdió
en la final del tenis de mesa individual femenino con
Honduras
- Roberto
Aguila
- Enviado
Especial
La
esperanza salvadoreña de conseguir la medalla de
oro en el tenis de mesa individual femenino descansaba en
la raqueta de Morayle Alvarez. Y había razones de
mucho peso para aferrarse a la ilusión.
La compatriota había superado las vueltas de
clasificación con un paso muy firme que le
despertaba optimismo hasta en el más
escéptico. Y eso quedó claro cuando
superó en semifinales a la hondureña Jhalyn
Medina -hermaana de Izza- con un contundente 5-1, y se
metió a la final.
En el otro lado de la llave la esperaba Izza Medina,
quien tampoco había tenido problemas para llegar a
semifinales y triturar en esas instancias a la
salvadoreña De Yin Wang con un 5-0 que no
admitía reparos de ninguna clase.
De modo que por la tarde de ayer ambas estaban frente
a frente para definir un pleito por el oro
centroamericano que se había vislumbrado desde las
vueltas clasificatorias. Para algunos especialistas en
tenis de mesa era una contienda de pronóstico
reservado. Sinceramente, los salvadoreños le
íbamos a Morayle y hasta la imaginábamos
con la medalla de oro colgando en su pecho.
No se pudo
Pero a la hora de competir, Morayle no pudo reunir la
seguridad de respuesta que el desafío
exigía. Inició bien con una ventaja
apretada de 15-13 en el primer game, pero ventaja al fin.
Pero no logró consolidar su confianza y en los
siguientes games pareció muy nerviosa sin poder
conectar el remate como es su costumbre.
Y fue tanta su falta de aplomo para responder en
ofensiva que comenzó a no asegurar el destino del
remate, y de esa manera fue sumando puntos en favor de la
hondureña. Perdió sucesivamente los games
del primero al quinto (3-11, 8-11, 7-11 y 6-11) y las
cosas se pusieron holgadas para la Medina con un 4-1 que
no admitía discusión.
Al borde del colapso, Morayle se concentró
mejor en el sexto game y lo ganó con marcador de
11-8 en un arranque que demostraba su amor propio.
Incluso, en el séptimo game mantuvo una ventaja de
cuatro puntos cuando se puso 5-1 y luego 7-3. Pero a esas
alturas se volvió a desmoronar para finalizar
perdiendo 8-11.
Fue el final que la apartó del oro con el 2-5
lapidario. Ni modo, el oro fue para Izza Medina y la
plata para Morayle. La medalla de bronce fue compartida
por la salvadoreña De Yin Wang y la
hondureña Jhalyn Medina.