Se impuso la
lógica
El Salvador y Panamá se repartieron los oro
en la cuarta jornada del esgrima de los VII Juegos
Deportivos Centroamericanos Guatemala 2001.
- Rodrigo Baires
Q.
- Enviado
Especial
Salvadoreños y panameños se agenciaron
los oros en la cuarta fecha del esgrima de los VII Juegos
Deportivos Centroamericanos Guatemala 2001.
Con Randolfo Campos, Adid Campos y Werner Reyes,
además de Marcos Morán como suplente, los
nacionales se aseguraron la presea dorada en la final de
florete por equipos.
Desde primera horas de la mañana, los
nacionales llegaron al gimnasio del colegio Sagrado
Corazón de Jesús como los favoritos de la
justa, merced al 1-2-3 individual conseguido en el
arranque de las pruebas.
Primeros en la siembra, los "cuscatlecos" dejaron en
el camino al equipo nicaragüense con solvente 45 -16
en el marcador y pasaron a enfrentarse a los
guatemaltecos, que derrotaron en la semifinal 45 - 38 a
los "catrachos".
Pero las cosas no pintaban de color de rosa para los
nacionales. Por un lado, las lesiones de Adid Campos, en
su espalda, y Werner Reyes, en su rodilla derecha, eran
una limitante para El Salvador. De la otra cara de la
moneda estaba el potencial de los tiradores "chapines"
donde se destacaba la experiencia de Maik García y
el buen trabajo de Randy Valdez.
Sin embargo, en la final, Randolfo aseguró la
ventaja salvadoreña al cerrar el primer asalto con
parciales de 5-3, la mínima diferencia que
tendrían los guatemaltecos en el resto del
combate. El mismo Randolfo llegaría al quinto para
aumentar ventaja a diez unidades en la quinta
presentación y desde ahí todo sería
cuesta abajo hasta el definitivo 45 - 27.
Oro canalero
Pero no todo sería alegría para los
salvadoreños, minutos después la
selección salvadoreña de espada
perdería por un punto ante las panameñas
que, lideradas por la campeona individual del arma Jesika
Jeménez, también gozaban del mote de
favoritas al oro.
El equipo nacional -integrado por Silvia
Jiménez, Ana Peñate, Claudia Castaneda y
Claudia Carballo, como suplente- tuvieron un mal inicio
durante la semifinal frente a las hondureñas luego
que se perdiera el primer asalto 5-1 y, para el segundo,
cedieran frente al reloj con cartones de 6-1.
Peñate logró remontar a la tercera manga
y se marcó la superioridad salvadoreña
hasta llevarse el combate con cartones de 45 -25.
Pero el mayor problema de las nacionales radicaba en
el equipo panameño que, con Jeménez a la
cabeza, apostó fuerte al esfuerzo impreso por
Zitta Pozo y María Benedito demostrado frente a
las guatemaltecas.
Por ello, aún cuando Peñate logró
arrebatar la primera manga con un cerrado 5-4 a
Jeménez y las nacionales se mantuvieron al frente
durante los primeros cuatro combates, Jeménez puso
la paridad para el quinto asalto frente a Castaneda, que
había salido a mantener la ventaja de dos
puntos.
Jiménez mantuvo las esperanzas "cuscatlecas" al
superar a Benedito por una unidad mientras Castaneda
logró obtener tres puntos más frente a
Pozo.
La debacle nacional empezó con Peñate
que cedió muchos espacios a la canalera Benedito
y, aún con dos puntos adelante, dejó en
desventaja el cierre de la experimentada Silva
Jiménez frente a Jeménez. A la larga, en un
asalto que no tenía dueño seguro, El
Salvador terminó perdiendo 45 -44.