Arrasamos en el tenis de
campo
Ingrid González, Ivonne Rodezno, Ana Gloria
Osorio y Liz Cruz ganaron ayer en singles femenino del
tenis de campo, avanzaron a semifinales y aseguraron las
medallas de oro, plata y bronce para El Salvador.
- Roberto
Aguila
- Enviado
Especial
Gran
actuación tuvieron ayer las integrantes del equipo
femenino de tenis de campo, cuando las cuatro
salvadoreñas derrotaron a sus rivales y avanzaron
a semifinales de singles damas.
Estos triunfos eran vitales, porque al conseguirlos y
avanzar a la otra fase del torneo se estaba asegurando la
conquista de las medallas de oro, plata y bronce. Por
esta razón, tanto Ingrid González como Liz
Cruz, Ivonne Cruz y Ana Gloria Osorio, que ya estaban
sembradas en cuartos de final, enfrentaron los encuentros
con enorme responsabilidd.
Así, Ivonne Rodezno despachó a la
costarricense Paula Umaña en dos sets
ganándole 6-3 y 6-0. Lo mismo hicieron Liz Cruz y
Ana Gloria Osorio, imponiendo su calidad en cada set. Liz
derrotó a la guatemalteca Mariola Prado 6-0 y 6-3,
mientras que Ana Glori se imponía a la
también chapina Lucía Henkle con cifras de
6-4 y 6-1.
La fenomenal Ingrid
El triunfo de Ingrid González sobre la
guatemalteca Luisa López es un capítulo
aparte. Porque su victoria fue un tributo al pundonor y
al amor propio que la salvadoreña pone en cada
desafío.
Y sobre todo ayer, que enfrentaba a la más
fuerte aspirante a la medalla de oro, a la que la prensa
chapina y los entendidos en tenis de campo catalogaban
como el mayor escollo que tenían las
salvadoreñas en sus pretensiones de triunfo. Se
llama Luisa López y es templada para manejar la
raqueta.
Pero Ingrid González lo hizo. Y lo hizo como
sólo ella sabe hacerlo, recurriendo a la
tenacidad, al combate frontal que no conoce treguas, al
sentido experto para manejar situaciones adversas.
Ingrid inició perdiendo el primer set con
cartones de 3-6. Y acaso ese haya sido el aguijón
que le tocó el orgullo y sus nobles
propósitos de un rtiro digno del tenis que fue su
vida. Porque se llevó el segundo set 6-1 con una
actitud de respuesta que desconcertó a a la
López.
Y en el decisivo tercer set, la salvadoreña
siguió luchando con el mismo fervor que le
conocemos de años. De esa manera se
recuperó de una desventaja inicial de 0-4,
metió la garra, empató 4-4 y terminó
ganando el set 6-4. Después lloró de
alegría. La mamá, doña Irma Gladys
de González, que también sufrió en
las gradas, sabía por qué lloraba.
Ahora la pelea por las medallas quedó entre las
paisanas. Ingrid González va contra Liz Cruz, y
Ana Gloria contra Ivonne Rodezno.