Patito feo
El fútbol masculino terminó
marginado. Costa Rica, que clasificaba con sólo
empatar, nos goleó 0-3. Vuelta a casa.
- Roberto
Aguila
- Enviado
Especial
Anoche,
en el estadio Mateo Flores, Costa Rica terminó con
las escasas esperanzas que todavía
manteníamos de seguir en la lucha, al golearnos
0-3 y marginarnos del certamen de fútbol masculino
de los VII Juegos Centroamericanos.
Costa Rica, que de antemano se clasificaba con un
empate, no jugó un buen partido, pero su mayor
capacidad técnica y su mejor sentido de
fútbol asociado le bastó para conseguir un
triunfo demasiado fácil.
El equipo nacional volvió a mostrar falta de
actitud para taparle los espacios de maniobra al rival, y
cuando tuvo la pelota siguió adoleciendo de
inteligencia para meterse en un funcionamiento más
flexible y solvente.
Para colmo, sobre los 32 minutos nos volvimos a quedar
con diez hombres por expulsión de Oswaldo Reyes, y
obligados a jugar en desventaja. Y a ese desastre, que el
técnico Carlos Recinos identifica como "falta de
cultura deportiva¨, vino la desgracia de la terrible
lesión (rotura del peroné) sufrida por
Hellman Monterrosa que de alguna manera afectó el
funcionamiento del equipo.
A esas alturas Costa Rica nos ganaba 1x0 con gol
anotado por Erick Scott con un cabezazo, tras un centro
desde la derecha que tomó a la zaga desconcentrada
y muy pasiva para el rechazo. Desde ese momento nos
convertimos en un equipo resignado a lo que sucediera, y
antes de que concluyera la primera etapa nos cayó
el segundo gol tico con un balazo de Warren Granados.
Leve mejoría
En la segunda etapa cambiamos levemente la actitud y,
a pesar de jugar en inferioridad numérica, nos
metimos en una esperanzadora respuesta funcional que nos
hizo quitarle revoluciones a Costa Rica y nivelar el
conrol del partido.
Pero toda esa disposición que nos hizo mirar
más a fondo el arco costarricense no bastó
para al menos conseguir el gol de la honrilla. Apenas
sirvió para demostrarnos a nosotros mismos que las
cosas se pueden hacer mejor si hay voluntad.
Y cuando volvimos a caer en el tedio y la falta de
lucha, el delantero tico Luis Vallejos nos marcó
el tercero para rubricar la goleada de 3-0. Al final, la
derrota nos señalaba el camino de vuelta a casa.
Carlos Recinos nos dejó sus reflexiones:
"Todo esto de cambiar de un momento a otro y meter
más lucha de forma inesperada, tiene su asiento en
la actitud del jugador salvadoreño. Si usted lo ha
notado, hasta los equipos de nuestra liga mayor
reaccionan cuando están en desventaja y
presionados por conseguir el empate. Cambiar todo eso v a
ser muy difícil", dijo el técnico
salvadoreño.