¡Doblete!
Los salvadoreños Patricia Chavarría,
floretista, y el sablista Marcos Morán sumaron dos
medallas de oro en el esgrima de los VII Juegos
Deportivos Centroamericanos.
- Rodrigo Baires
Q.
- Enviado
Especial.
La floretista Patricia Chavarría y el sablista
Marcos Morán hicieron callar a los aficionados
guatemaltecos del esgrima al dejar en el camino a sus
representantes y coronarse como campeones
centroamericanos de sus armas.
Desde un principio, el sable planteaba para El
Salvador la oportunidad de repetir el papel de los
floretistas en la primera fecha del esgrima de los VII
Juegos Deportivos Centroamericanos Guatemala 2001.
Sin embargo las cosas no le salieron también al
equipo de sable. Mientras Morán entró
directo a la primera posición de la siembra y
pasó directo a la ronda de los octavos de final,
David Aguilar y Rodrigo Salmerón vieron reveses en
su clasificación.
Pero Aguilar fue el menos beneficiados cuando dos
asaltos clasificatorios fueron cedidos a sus adversarios
por decisiones polémicas del arbitraje y
cayó a la octava posición de la general,
enclavado en la misma llave que Morán.
El resultado lógico, luego que Aguilar venciera
al nicaragüense William Calderón, fue que
cayera en frente a su compañero con un cerrado 15
-12.
Por su parte, Salmerón encontró una
revancha frente al costarricense Esteban Mollis en los
octavos de final, una espina que le había quedado
desde San Pedro Sula '97 donde el "tico" se llevó
el oro y lo relegó a la segunda plazas. En esta
ocasión, el tirador salvadoreño
blanqueó a Mollis con cartones de 15 - 7.
Invencibles
La suerte cambió para Salmerón en la
semifinal, donde el guatemalteco Guilmar Cruz
logró levantarse de un problemático 9 - 4
para terminar venciendo al salvadoreño con 15 -12.
El honor salvadoreño fue lavado por Morán
en la final, donde definió el oro del sable
individual con un 15 - 9.
Por su parte, las floretistas Julia Valiente y
Patricia se repartieron las primeras posiciones de la
general, ganando su pase directo a los octavos de final.
Melissa Alvarenga hizo lo suyo para quedar dos posiciones
abajo, en la cuarta casilla, y lograr que la suerte de la
llave nos perjudicara al equipo y poder llevar a las
tres tiradoras ante las medallas.
"El Salvador, en florete femenino, ya tiene el 1-2-3",
comentó un esgrimista costarricense a minutos de
que empezara la contienda. El comentario tenía
lógica toda vez se analizaba que la cuarteta
López había derrotado a Chavarría en
los "poules" clasificatorios y eso le dio un empuje para
llegar tranquila a los cuartos de final frente a la
salvadoreña. Por ello, aún cuando Patricia
inauguró el marcador, la "chapina" logró
ganar dos puntos al sacar a la salvadoreña de la
pista y clavarle una "flecha" en el hombro.
Pero Chavarría logró recuperarse
rápidamente y dejó en el camino a la
chapina con cartones de 15 - 9. A la final, la floretista
definió la presea frente a su compañera
Julia Valiente, quien terminó cediendo con 15 -
6.