Lunes 3 de septiembre de 2001


Ordenan secuestrar acciones del Estado

Aunque se trata de casi el 2 por ciento del total de las acciones que el Estado posee en TELECOM (25%), la decisión de secuestrar esos títulos se tomó para que responda por una causa por ¢52 millones en daños que se estableció contra la antigua ANTEL

El Diario de Hoy

Una porción de las acciones que el Estado mantiene en CTE se encuentran secuestradas por mandato judicial, como parte de un largo pleito judicial que una empresa constructora planteó contra la desaparecida ANTEL.

Quinientas doce mil acciones que tienen un valor de cien colones son la base de un litigio presentado, hace varios años, por la empresa Delta Ingenieros contra la desaparecida ANTEl.

Los responsables de conducir ANTEL decidieron, hace casi cinco años, rescindir un contrato con Delta Ingenieros, a la que se le encargó la ampliación de la red telefónica de planta externa de las centrales de Apopa y Atlacatl.

La decisión se tomó, en buena parte, porque a los propietarios de Delta se les acusó de incumplir un proyecto de construcción de varias carreteras planeadas por el Ministerio de Obras Públicas.

En 1998, la Sala de lo Constitucional resolvió un recurso de amparo con el que obligó a indemnizar a Delta Ingenieros tras increpar la resolución del contrato.

Eso sucedió poco antes de que se privatizara la telefónica estatal, y los magistrados consideraron que, antes de rescindir el contrato, se debió cumplir una serie de audiencias para escuchar a los representantes de Delta Ingenieros.

Larga batalla

Desde ese momento, los apoderados legales de la firma constructora calcularon los daños en ¢51.2 millones. El reclamo, sin embargo, planteó, desde el principio, un reto que tildaron los magistrados de la Sala de lo Constitucional: que ANTEL-CTE no previó fondos para atender ese tipo de reclamos por daños.

Una vez que se resolvió el recurso de amparo, se inició un juicio sumario de liquidación en el Juzgado Tercero Civil, que condenó a ANTEL a pagar ¢49 millones, en septiembre de 1999.

Esa condena la apelaron los abogados de la desaparecida ANTEL y, más tarde, la Cámara Segunda de lo Civil declaró nulos los señalamientos del monto de la indemnización.

Todo provocó un nuevo camino: se estableció un juicio ordinario para fijar la liquidación de los daños. Allí se pidió el secuestro preventivo de bienes de ANTEL, pero, como esa institución legalmente no existía, arrancó otro tipo de problemas.

Ya en el año 2000, un juez ordenó secuestrar bienes por ¢51 millones para atender la demanda de la empresa constructora, que exhibió otros antecedentes relacionados con sus tareas.

Por ejemplo, a Delta Ingenieros se le acusó, mucho antes, de perjudicar, patrimonialmente, a otra empresa constructora guatemalteca que se asoció con esa firma para realizar el proyecto de carreteras con el MOP.

Abogados luchan

Posteriormente, el presidente de Delta Ingenieros, José Hernández, fue acusado y encarcelado por girar un cheque sin fondos por ¢325 mil. El caso se solucionó más tarde.

Representantes de la Fiscalía General de la República, quienes asumen la defensa del Estado en casos como esos, han dado una dura lucha legal contra la posibilidad de que, finalmente, la empresa constructora se quede con ¢52 millones de las acciones que el Estado posee en TELECOM (casi un 25 por ciento. Lo secuestrado significa cerca del 2 por ciento del total de la participación).

Dentro de la estrategia legal seguida, se ha alegado que los bienes de ANTEL eran inembargables y que se debe probar que existe una deuda con la empresa constructora.

Pero, un juez ordenó, en diciembre del 2000, lo que se confirma ahora, secuestrar 512 mil acciones que el Estado guardaba en el Banco Central y que, en algunos momentos, como se ha informado, se piensa vender en su totalidad.

Fue en febrero pasado cuando cobró vigencia el secuestro, pues un juzgado de Primera Instancia no reconoció el endoso que hiciera ANTEL al Estado de la porción de acciones que mantiene en su poder.

Más recientemente, el juez denegó que compareciera en el proceso el Lic. Carlos Molina, como representante de la Fiscalía General de la República. Esta institución apeló su resolución, ya que se considera inaudito que no se deje actuar al abogado como representante del Estado en el largo litigio.

Los apoderados del Estado también presentaron un recurso de amparo, que todavía no se resuelve, para que todo el proceso que permitió secuestrar la porción de acciones del Estado sea declarado nulo.

Puntos de vista

-Delta Ingenieros ha sostenido que ANTEL, antes de convertirse en CTE, incumplió la Ley de Privatización, pues no traspasó los bienes. Los asesores jurídicos de la antigua ANTEL aseguran que, en ningún momento, ANTEL mantenía pasivos pendientes con Delta Ingenieros porque "nunca se firmó un contrato con esa compañía".

-Si no existía contrato, es imposible establecer cuánto se le debía a Delta Ingenieros, asegura la parte que se opone a las acciones seguidas hasta ahora.

-Hacia lo inmediato, se debe resolver un nuevo recurso de amparo planteado por el Estado para que anulen las actuaciones seguidas. Es probable que el proceso legal se demore muchos meses.


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