Multan a primeros
infractores de ley
La aplicación de multas, despido de
empleados y reducción en las ganancias
son los primeros efectos negativos de la
aplicación de la restricción en la
venta de licor
- El Diario
de Hoy
La
llegada de la medianoche se ha convertido en el
símbolo de frustración para unos
160 negocios de la capital autorizados para la
venta y consumo de licor. Ayer se aplicaron las
primeras sanciones.
El Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM), de
San Salvador, inspecciona, desde el jueves, los
negocios de venta de alcohol para hacer cumplir
la ordenanza municipal que prohíbe el
consumo de licor desde la medianoche.
En los primeros dos días de vigencia
de la ordenanza, el CAM ha impuesto, por lo
menos, 14 multas. Algunas han sido impuestas en
negocios y otras a particulares.
Las autoridades municipales han dicho que
serán "flexibles" en los primeros
días y mientras la gente se acopla a la
nueva situación.
Operativo
El viernes por la noche, varios negocios
situados en el lugar conocido como " Zona Real",
en la Calle Lamatepec, de la colonia Miramonte,
fueron inspeccionados.
Los agentes inspeccionaron restaurantes de la
colonia Flor Blanca, La Rábida, Modelo y
Zona Rosa.
A la medianoche, la mayoría de lugares
lucían vacíos, la música
dejaba de sonar y los clientes se
disponían a pagar la cuenta y abordar sus
vehículos.
El bar "Waldos", propiedad de Oswaldo
Gómez, situado en la "Zona Real", fue uno
de los lugares inspeccionados.
Allí los agentes recomendaron la
instalación de un rótulo en el
cual se advierta sobre la prohibición de
la venta de alcohol después de la
medianoche.
Gómez también fue objeto de una
prevención: debe actualizar su permiso de
venta de bebidas embriagantes en los
próximos 15 días, de lo contrario
podrían ser multado por la
Alcaldía.
El propietario de este negocios está
indignado. El viernes despidió a tres de
sus empleados, dijo, debido a la
reingeniería que deberá aplicar
para mantenerse a flote.
"Voy a seguir con mi política: todo
abuso es dañino, pero quien beba, coma y
se divierta mientras no moleste a nadie
está bien", señaló.
Las perdidas económicas no se han
visto aún en este negocio; sin embargo,
Gómez cree que el cierre de fuentes de
trabajo es un hecho ante la entrada en vigencia
de la ordenanza.
Lamentó que la Alcaldía no los
haya escuchado antes de aplicar la medida.
"Dicen que esta ley existe en Estados Unidos
y Europa... yo no quiero ser igual que ellos, no
me quiero parecer a ellos", expresó.
Silencio total
En esa zona, la música paró de
sonar al mismo tiempo que el "clín,
clín" de los brindis.
Un bar discoteca recién inaugurado
lucía vacío. El bartender Dennis
García dijo que todo había
finalizado "justo a la medianoche, cuando la
costumbre es que a esa hora comienza la
diversión para muchos".
En el lugar también hay temor por
recorte de personal
Otro de los sitios visitados fue la discoteca
"Kairos". Los clientes, en su mayoría
adolescentes, respetaron la ordenanza.
La música no paró de sonar,
pero sí el consumo de licor.
Tomás Coronado, gerente de la
discoteca explicó que han tenido una
"sensible baja en el nivel de
facturación" en el fin de semana.
Ante dicha situación, buscan opciones
para no afectar a los clientes, dijo.
En el lugar, a partir de la medianoche,
habrá bebidas no embriagantes. Dijo que
están trabajando en la
redefinición del servicio.
Recomendación
La falta de información sobre la
ordenanza es uno de los problemas de los
clientes.
Según los propietarios de estos
sitios, la Alcaldía debió informar
"oficialmente" la entrada en vigencia de la
restricción a la venta de licor.
Asimismo, se debe difundir con el fin de que
los clientes y público conozcan la nueva
disposición.