Comentando
un evento
Si queremos, es posible
Pedro
Roque*
El
miércoles pasado asistí a un
evento, por invitación de ANEP, para
escuchar las propuestas para la
reconstrucción de un "Nuevo El Salvador",
en la que presentó la lista de trabajos
por realizar por los Tres Poderes del Estado,
sincronizados con las instituciones que dependen
directamente de la Presidencia y las empresas
autónomas. Ni qué decir, del
cumplimiento estricto por parte de los
ciudadanos en su calidad de empresarios,
funcionarios públicos, padres de familia,
profesionales libres o estudiantes, de lo que se
acuerde como resultado de estas propuestas, pues
requerirán de nosotros consecuentemente
una serie de conductas diferentes a las
actuales.
Todas son razonables y si nos fijamos, son
las mismas cosas que poco a poco han ido
haciendo los países que decidieron salir
del tercer mundo y pasar al segundo. Nuestra
ventaja puede ser que, analizando y aprendiendo
de las buenas y malas experiencias, evitemos los
errores, para hacerlo más eficaz y
eficientemente, pues actualmente tan importante
es tener buenas ideas, como aplicarlas con
sentido de urgencia.
Quiero hacer hincapié en que el
Presidente de la República, las altas
autoridades de la Corte Suprema de Justicia y de
la Asamblea Legislativa se comprometieron in
situ a que no caerán en saco roto,
aunque, por lo que dijeron y he visto en las
entrevistas matutinas, muchas de las propuestas,
o ya las están realizando o forman parte
del programa de gobierno.
Yo siento que no se trata de cosas del otro
mundo y que queriendo y no
politizándolas, es posible hacerlas en el
corto y mediano plazo.
Resumiendo lo que fui punteando según
leían el documento "II Enade", los
responsables de cada uno de los sectores,
sumé 239 propuestas, que directa o
indirectamente se refieren a cambios
conductuales en nuestra cultura ciudadana. Es
decir, las reformas legales y las nuevas
políticas requieren de todos directa o
indirectamente una forma diferente de pensar,
entender y ejercer nuestros derechos y
obligaciones como ciudadanos. Siendo que
provienen del sector privado, tendrán la
ventaja de por haber sido previamente
consensuadas, no habrá problemas con la
implantación.
Desglosadas por su contenido son para
Educación, 22; Salud, 17; Medio Ambiente,
10; Seguridad Ciudadana, 22; Infraestructura y
Transporte, 20; Política Fiscal, 15;
Modernización del Estado, 25;
Política Comercial, 21; Política
Laboral, 6; del Sector Agropecuario, 17; del de
la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, 15;
de Turismo, 11; de la Construcción, 11;
del Industrial, 10; del Bancario, 12, y del
Bursátil, 5.
En su dimensión, también son
importantes las 15 medidas económicas,
con relación al déficit fiscal, la
dolarización, la disminución del
impacto de la recesión internacional, el
déficit comercial y la poca
competitividad de los productos, que concluyeron
los economistas del "COLPROCE" en su reciente
congreso.
Muy oportuno me pareció el
planteamiento del Presidente de la
República cuando habló de
"Problemas y realidades". Los "problemas" son
los inconvenientes que entre todos podemos
resolver de forma coordinada, sin ayudas
externas, ni la caridad de otros países,
sino con nuestra propia iniciativa, creatividad,
voluntad, cooperación y trabajo. Las
"realidades" son las que nos presenta el mundo y
que nada podemos hacer desde El Salvador por
cambiarlas y tenemos que confrontarlas
valientemente con realismo, sin lamentaciones ni
nuestro famoso "es que fíjese".
Aunque no es del todo fácil, lo que se
pretende con todos estos cambios es posible
realizarlo en los próximo cinco
años y lo digo por mi propia experiencia
con relación a la integración de
España en la Comunidad Europea, en donde
prácticamente hubo que hacer, casi todo
lo que aquí se está proponiendo.
Por esta razón es que las propuestas me
parecen lógicas y razonables. Si acaso,
hay que ordenarlas en la secuencia de
aplicación, la interrelación, los
plazos, los costos y los beneficios.
Personalmente me hizo falta y quizás
este congreso no era el lugar, los compromisos
consensuados del sector empresarial para que
todas estas reformas puedan ser posibles en un
plazo razonable, pues si le exigimos cambios al
gobierno, como mínimo debemos asumir lo
que a cada uno corresponda en términos de
responsabilidad y aportación, para que
los cambios sean posibles. Sólo pagar
impuestos no es suficiente.
Yo creo que la empresa salvadoreña
también requiere de cambios en su
interior, que resumo al menos en tres aspectos:
conceptual, es decir, convertirlas como
requieren las ISO 9000, en el lugar que conjuga
los intereses de los clientes, colaboradores,
proveedores, la sociedad y las leyes para
agregar valor y generar riqueza; organizativa,
ordenándose internamente mediante una
distribución clara de responsabilidades y
autoridad en todos los miembros de la empresa
con la capacitación, disciplina,
motivación y el entusiasmo para que
focalicen la calidad, la productividad y la
rentabilidad, y en tercer lugar, operativa, que
consiste en el ejercicio responsable de las
funciones encomendadas, el uso austero de
recursos, el trabajo en equipo y el
establecimiento y respeto de estándares
de calidad, productividad y seguridad
industrial.
Es muy importante, no creer que sólo
con las reformas que plantea ENADE II es
suficiente. No es así, tenemos que seguir
creando diferencias para ser competitivos, pues
las aperturas de mercados son bilaterales y
así como nosotros podemos
internacionalizar las ventas, también lo
pueden hacer los países firmantes de los
tratados.
Si los responsables trabajan en serio estos
asuntos, seguramente que al inicio del
próximo congreso, la lista de cosas
hechas será mucho más larga que la
de las que faltan por hacer, para lo que yo
desde aquí les deseo mucho entusiasmo,
trabajo en equipo, empatía y
éxito.
Muy bueno sería para la
próxima, la desconexión de los
celulares ya que cada treinta segundos sonaron
insistentemente a pesar de la posibilidad de
utilizar la opción de vibración en
lugar de sonido.
Por lo demás, mis felicitaciones y
agradecimiento a los organizadores y a las
personas que le dedicaron tiempo y esfuerzo a
preparar las propuestas que no solamente buscan
el crecimiento empresarial sino y sobre todo el
bienestar de los salvadoreños.