Martes 11 de septiembre de 2001


Unidos por una desgracia

Tres de los doce hermanos Bonilla Ayala padecen de parálisis cerebral. Nacieron normales.

Salomón Ayala
El Diario de Hoy

La discapacidad la adquirieron después de padecer elevadas fiebres y no recibir asistencia médica. Y es que del cantón Patanera hacia la unidad de salud más cercana hay diez kilómetros

Ellos habitan allí, junto a su familia, en la jurisdicción de Nombre de Jesús, Chalatenango. En ese cantón, ninguno de los pequeños ha sido vacunado. La asistencia médica brilla por su ausencia.

El caso de los niños fue conocido por la Cuarta Brigada de Infantería, durante una jornada médica que se llevó a cabo en el cantón Los Rivera de Arcatao, en ese mismo departamento.

Después, los militares lograron trasladar a los niños hacia el Hospital Bloom, en San Salvador, donde les diagnosticaron la parálisis. De allí, fueron remitidos hacia el ISRI, donde deben recibir asistencia.

La madre debe buscar un sitio donde residir en la capital para que sus niños reciban tratamiento, pero no hay dinero.


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