Unidos por una
desgracia
Tres de los doce hermanos Bonilla Ayala
padecen de parálisis cerebral. Nacieron
normales.
- Salomón
Ayala
- El Diario
de Hoy
La discapacidad la adquirieron después
de padecer elevadas fiebres y no recibir
asistencia médica. Y es que del
cantón Patanera hacia la unidad de salud
más cercana hay diez
kilómetros
Ellos habitan allí, junto a su
familia, en la jurisdicción de Nombre de
Jesús, Chalatenango. En ese
cantón, ninguno de los pequeños ha
sido vacunado. La asistencia médica
brilla por su ausencia.
El caso de los niños fue conocido por
la Cuarta Brigada de Infantería, durante
una jornada médica que se llevó a
cabo en el cantón Los Rivera de Arcatao,
en ese mismo departamento.
Después, los militares lograron
trasladar a los niños hacia el Hospital
Bloom, en San Salvador, donde les diagnosticaron
la parálisis. De allí, fueron
remitidos hacia el ISRI, donde deben recibir
asistencia.
La madre debe buscar un sitio donde residir
en la capital para que sus niños reciban
tratamiento, pero no hay dinero.