Arquitectos se unen
a obra infantil
El albergue infantil "Tierra Prometida",
de la Fundación Éxodo, ya casi es
una realidad. Luego del donativo del terreno y
los planos, ahora sólo falta quienes
aporten la ayuda para el inicio de la
construcción de la obra.
- Mauricio
Vásquez Acosta
- El Diario
de Hoy
El
pasado 15 de agosto, en un artículo de la
sección "Vida" de este diario, se dio a
conocer el donativo de un terreno de 10.5
manzanas de terreno para la Fundación
Éxodo, donde se construirán las
instalaciones de su hogar a decenas de
niños, cuyas vidas han sido salvadas del
completo desamparo.
Ahora esa "Tierra Prometida", nombre que
llevará el futuro albergue, ya es una
realidad. Sin embargo, la obra no termina con la
adquisición del terreno, pues faltan dos
etapas importantes para la culminación de
tan noble causa: la elaboración de los
planos -cuyo costo económico es
considerable- y la colocación de la
primera piedra que dará inicio a los
trabajos de construcción.
Los objetivos anteriores se han convertido en
retos a vencer para el presidente de la
Fundación Éxodo, licenciado Rafael
Scaffini, quien, junto a los sesenta infantes,
ha descubierto que las grandes "batallas" se
ganan de rodillas, orando y pidiendo con fe al
Creador.
Los ruegos de estos angelitos, rescatados del
infierno del abandono, la orfandad, el maltrato
y los vicios, han calado profundo en gentes que
tienen corazón "de miel" y alma de "pan".
Por ello la ayuda no se ha hecho esperar y ahora
les llega otro regalo caído del cielo:
una firma de arquitectos les acaba de donar los
costosos planos en los que están
plasmadas las futuras instalaciones del
albergue.
Padre, hijos y socios
"Desde que supe del donativo del terreno por
parte de los esposos Mercedes y Alejandro Lazo y
la propuesta que me hizo su hija, Patricia Lazo
de Parras, de unirme a esta causa para los
niños, no dudé en aportar un
granito de arena", afirma el arquitecto Roberto
Paredes Martel, presidente de la firma Servicios
Consolidados, S.A. de C.V.
La motivación de ser parte de este
magno proyecto de la Fundación
Éxodo en favor de la niñez
salvadoreña, afirma Paredes, la
transmití de inmediato a mis dos socios,
los arquitectos Carlos y Roberto Paredes,
quienes además de ser mi brazo derecho en
la empresa, son mis hijos.
"Pretendo que ellos (sus hijos) no
sólo hereden los conocimientos de
arquitectura que les dio la universidad ni la
experiencia que aprenden al diseñar
edificios, sino que hereden lo más
valioso de la vida: servir a los demás
con humildad".
Manos
a la obra
Fue así como los arquitectos Paredes
pusieron manos a la obra a la elaboración
de los planos de las instalaciones del albergue
"Tierra Prometida".
Midieron el terreno, lo delimitaron,
visitaron proyectos similares, visualizaron el
concepto de funcionabilidad y su
estética, y a partir de allí
comenzaron a trazar las líneas que en un
futuro se convertirán en techo, paredes y
pisos, donde un puñado de niños y
niñas van a jugar, estudiar, vivir y
soñar hasta llegar a ser hombres y
mujeres de gran valor para El Salvador.
Los planos ya están listos, la maqueta
también. Gracias a los arquitectos
Paredes, quienes motivados por su líder y
padre decidieron ser socios del Arquitecto del
Universo entero, para trazar con el
corazón, papel y tinta, los planos del
hogar que hará felices a tantos angelitos
salvados del abandono por la Fundación
Éxodo.
Ahora sólo falta el paso más
importante: poner la primera piedra e iniciar la
construcción. Si usted quiere ayudar a la
Fundación Éxodo puede llamar al
teléfono 242-2782 o visite a los
niños en la colonia Vista hermosa, Calle
Las Palmas Nº 253, San Salvador.
"Tierra Prometida"
El albergue "Tierra Prometida" de la
Fundación Éxodo, en el que los
niños tendrán estabilidad
emocional, espiritual y material,
constará de:
- Complejo de diez hogares que podrán
albergar a 20 niños cada uno. Cada hogar
estará compuesto por sala, comedor y
dormitorios.
- Una plaza central llamada "Patio Los
Naranjos".
-Escuela y biblioteca, desde parvularia hasta
plan básico.
-Sección de salud.
- Salón de usos múltiples.
- Canchas de fútbol y de
baloncesto.
- Anfiteatro, tienda y cafetería.
- Casa de huéspedes.
- Salón de retiros espirituales.
- Tres talleres vocacionales.
- Dirección y
administración.
- Amplia área verde.