En
vigencia, código de valoración del
Gatt
Comienza "la buena fe"
en las aduanas
Los importadores deberán firmar una
garantía en las aduanas, cuando se trate
de introducción de autos usados y cuando
los precios de referencia sean diferentes a los
de la aduana.
- El Diario
de Hoy
Desde
el pasado sábado, los importadores de
mercaderías de todo tipo deben introducir
bienes al país con un nuevo código
de valoración para determinar los
impuestos a cancelar. Ahora se sustituyen los
mecanismos del convenio comercial de Ginebra,
por los del Código del Gatt, el cual
parte de "la buena fe".
Pero las autoridades aduaneras están
listas para evitar ser sobornadas por "la buena
fe". Si sospechan que el importador no declara
el valor real de su mercadería, lo
harán firmar una garantía que
podría hacerse efectiva si la aduana
descubre que hay evasión. La multa
será de 300% equivalente a la cantidad
que intentó defraudar.
La garantía no se aplicará a
todos. Se usará en caso de
importación de vehículos usados,
cuando el semáforo de selección de
aduana encienda la luz roja, y cuando los
precios de referencia del importador sean
diferentes a los de la aduana, explicó el
director de esa entidad, Joaquín
Rodas.
Hasta el viernes pasado, los agentes
aduaneros debieron calcular los impuestos con
base en el valor aduanero, es decir, los
estimados de las autoridades, basados en los
precios del mercado.
Rodas advirtió que con el nuevo
sistema Gatt, las autoridades aduaneras se
esforzarán por evitar ser defraudadas por
los importadores, ya que no aceptarán
quedarse con el valor declarado en las facturas
de las mercaderías, porque se desconoce
si en realidad el importador actuará de
"buena fe".
Rodas ha solicitado a la Organización
Mundial del Comercio (OMC), mediante el
Ministerio de Economía, utilizar el
recurso de precios mínimos estimados por
las aduanas en productos sensibles
(perfumería, licores,
electrodomésticos, etc), para evitar
evasiones.
Ejemplificó que ha habido casos en los
que los importadores declaran un bien con un
precio inferior al real o bastante diferente al
estimado por las aduanas, para evadir el pago de
impuestos.
!Ojo!
Mientras la OMC decide otorgar el permiso a
El Salvador, sobre el uso de los precios
mínimos mencionados, las aduanas
exigirán a los importadores una
garantía que, al investigar el caso, y
verificar que hay evasión, permite
aplicar la multa del 300% que ya se
explicó.
Las investigaciones de aduana
determinarán a la vez si el importador
lleva contabilidad formal. Si no, no tiene
derecho a usar el Gatt, pero en caso contrario,
el empresario tendrá que demostrar
cómo hizo el prorrateo.
En forma simultánea, la aduana
tendrá contacto con la Dirección
de Impuestos Internos del Ministerio de
Hacienda, para cotejar los datos con la
declaración de mercaderías de los
importadores, dijo.
Con el código de valoración del
Gatt, los agentes aduaneros e importadores se
basan en el valor de transacción y el
precio real pagado, o por pagar, para la
mercadería destino a la
exportación.
El importador debe definir el valor de su
mercadería con el precio pagado por la
misma, el que va a pagar, más los
ajustes, es decir, los costos que corran a cargo
suyo. La aduana tendrá cinco años
para fiscalizar lo declarado. Antes del Gatt,
sólo tenía 90 días.
El Gatt es el Acuerdo General sobre Aranceles
Aduaneros y Comercio. Se basa en el documento
del mismo nombre, firmado en octubre de 1947,
por 23 países, en Ginebra. Fue adoptado
en 1995 por la Organización Mundial del
Comercio (OMC), cuando este organismo fue
creado, con la participación de 117
naciones.
El Salvador se adhirió al acuerdo en
mayo de 1991 y solicitó prórroga
en marzo de 2000, la cual ya venció.
Desde el sábado, los procedimientos
aduanales del país se igualan con los del
resto del mundo.
Durante los primeros cuatro días de
vigencia del Gatt, las aduanas de El Salvador
serán flexibles con los importadores,
debido a que no ha habido tiempo suficiente para
difundir el nuevo sistema. Pero después
de ese plazo, serán estrictos,
advirtió el director.