Lunes 10 de septiembre de 2001


Niñas de y en la calle sufren más riesgos

Violaciones sexuales, embarazos precoces, deserción escolar, uso de drogas, prostitución y otros peligros son parte de su realidad

Karen Azucena
El Diario de Hoy

Vivir en la calle o pasar la mayor parte del tiempo en ella son factores que favorecen el embarazo precoz.

Así lo afirma la doctora Rhina Morán de Ferrer, para quien todos los parámetros se agudizan cuando ha habido maltrato o abandono familiar.

En ese sentido, las niñas de y en la calle corren riesgos mayores de quedar embarazadas. Ellas, en contraste con niñas de su edad que cuentan con un hogar y un nivel mínimo de protección, están a merced de violaciones sexuales.

"Es común ver deambular niñas en marginales, parques y terminales de buses. Corren el peligro de quedar embarazadas, ser violadas, prostituidas, maltratadas física y psicológicamente e inducidas a consumir drogas y adoptar conductas irregulares", dice la doctora.

¿Quién las cuida?

Según Carlos Tito López, de la Fundación Olof Palme, la incidencia de niñas de la calle embarazadas "no es tan alta", pues en todo San Salvador, la fundación ha detectado a cinco niñas de la calle.

"Cuatro son pequeñas y una, que es mayor, ya tiene un niño. Madre e hijo están bajo el cuidado del Centro Rosa Virginia Peletier", puntualiza López.

La doctora de Ferrer se opone a estos datos numéricos. A su juicio, hay más de cuatro niñas viviendo en la calle, sin ahondar en la situación de niñas que son explotadas en prostíbulos.

La solución termina en llevarlas a centros de atención, añade la doctora.

"Vivir dentro de estos centros no garantiza que no haya abuso sexual hacia ellas... a veces, las mismas personas que las cuidan las abusan sexualmente", dice.

La galena agrega que es indispensable luchar por el fortalecimiento de la familia y la protección que las niñas necesitan desde la niñez temprana.

En su Análisis Situacional de la Niña de y en la Calle de la Ciudad de San Salvador, de Ferrer sostiene que en los grupos de niñas de conducta más deteriorada, la proporción de analfabetas alcanza hasta el 50 por ciento.

Y es que la deserción escolar se debe, en muchos casos, al embarazo como producto de una violación. En otros, la baja escolaridad tiene otras causas, como el maltrato y abandono familiar. Esto lleva a pensar que la rehabilitación de las niñas es compleja y no está ligada únicamente al hecho de que se les proporcione una aptitud para trabajar.


El rostro frágil de las madres adolescentes


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'01 [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com