El artesano de la
madera
Don Gilberto Mancía
Domínguez, de 68 años, es un
artesano de la madera, quien en su taller
ubicado en Zacatecoluca, La Paz, ha elaborado a
escala trenes a vapor, aviones, animales,
personas y una variedad de
artículos.
- Ricardo
Guevara
- El Diario
de Hoy
- Fotos
EDH/Alex Sanabria
Desde
que era adolescente, en 1950, don Gilberto se
involucró en el oficio de la
carpintería, gracias al apoyo que
recibió de su padre, uno de los
carpinteros más reconocidos de la ciudad
de Zacatecoluca, La Paz.
Luego de varios años de trabajar como
aprendiz y de haber perfeccionado la
técnica de la ebanistería
ingresó a la cooperativa algodonera
"Entre Ríos", en donde trabajaba como
carpintero de aviación.
"Ahí reparábamos las alas de
los aviones fumigadores, los que en sus inicios
fueron fabricados para combatir en la Primera
Guerra Mundial; sin embargo, en el país
eran utilizados para fumigar los algodonales",
dice el ebanistero.
Debido a que casi todo el tiempo lo pasaba en
el campo de aviación, poco a poco se fue
interesando por conocer todos los modelos de
aviones que aterrizaban en el campo.
"En una ocasión me propuse elaborar
uno de estos aparatos a escala, pero guardando
todas sus características y detalles
físicos", afirma don Gilberto, quien en
pocos días terminó su obra.
El avión quedó tan bien
fabricado, exactamente igual al original, que
muchos compañeros de trabajo se
interesaron inmediatamente por
comprárselo, por lo que se decidió
a venderlo en 250 colones.
En la actualidad, don Gilberto puede fabricar
toda clase de artículos, desde aviones
hasta animales y todo lo que le pase por su
mente u observe en una revista o una foto.
Su
especialidad son los aviones de modelos
recientes y antiguos, los cuales comercializa
entre los 200 a los 800 colones, según el
tamaño y el modelo de la aeronave.
Locomotora a vapor
Uno de los trabajos de los que se mantiene
muy orgulloso es una locomotora a vapor de
FENADESAL, que empezó a tallar en madera
desde hace varios años.
"Recuerdo que para iniciar los trabajos de
construcción de la locomotora tuve que
viajar hasta la estación del tren de
Sonsonate, en donde empecé a medir cada
uno de los vagones, el ancho de las ruedas, las
vielas, los pasillos de pasajeros y los
asientos. Fue una tarea dura y agotadora que
duró casi dos semanas, pero el esfuerzo
valió la pena", dice don Gilberto.
Cada uno de los detalles de la locomotora han
sido tomados en cuenta en el modelo a escala que
ha fabricado el artesano, el cual tiene una
escala de 12 centímetros por un
metro.
La locomotora principal y sus vagones han
sido fabricados en un 99 por ciento de madera,
con excepción del eje de levas (el
mecanismo que hace que el tren camine).
Los
rieles, los durmientes, la tripulación,
los pasajeros, las ruedas, los asientos y cada
uno de los elementos que forman parte del modelo
original han sido tomados en cuenta por el
habilidoso escultor.
Uno de los detalles en los que más
dificultades afronto don Gilberto fue en la
fabricación de los engranajes y el chasis
de las máquinas, ya que debían
estar bien alineados para que pudieran moverse
en los rieles.
Ahora que el tren está casi terminado,
don Gilberto afirma que podría venderlo a
cualquier persona interesada en unos 45 mil
colones, ya que es una pieza de
colección, idéntica a la original,
con excepción del tamaño real.
Si está interesado en conocer
más el trabajo de don Gilberto o desea
hacerle un encargo, puede llamarlo al
teléfono 334-1435, o visitarlo en la
5ª Calle Oriente, casa numero 3, de
Zacatecoluca, La Paz.