Siguen
pendientes las reglamentaciones aduaneras
Urgen normativas para
ICC
Los confeccionistas centroamericanos y
caribeños esperan que el gobierno de los
Estados Unidos elabore los reglamentos
definitivos que faltan para aplicar la
ICC.
- Guadalupe
Trigueros
- El Diario
de Hoy
Faltan
dos meses para que cumpla un año la
ampliación de la Iniciativa para la
Cuenca del Caribe (ICC) -que anuló los
aranceles a las confecciones fabricadas en la
región con insumos estadounidenses- y los
reglamentos definitivos para dar seguridad a la
aplicación de esa ley todavía no
han sido emitidos.
La expedición de tales reglamentos
reviste una importancia especial cual es la de
constituirse en un paso definitivo para que los
beneficios de la ICC no sean reducidos.
El primer paso en ese sentido lo dio la Casa
Blanca, al comprometerse, el pasado fin de
semana, a dejar intactas las actuales
condiciones del sistema.
Los confeccionistas de Centroamérica y
del Caribe, amparados por la ICC, exportan sus
productos basados en reglamentos interinos que,
tras casi un año de la vigencia de la
ley, han dado lugar a interpretaciones ambiguas
y a suposiciones que generan inseguridad entre
los inversionistas.
Expertos de la Fundación de Apoyo a la
Exportación Textil y de la
Confección (Fundatex), que aglutina a
todos los gremios dedicados a ese rubro,
explicaron que los vacíos principales en
la reglamentación provisional se ubican
en las modalidades llamadas "807 A especial" y
en la "809".
La primera anula los aranceles a la ropa
fabricada en la región, pero si la tela
es cortada en Estados Unidos y es cosida con
hilo estadounidense.
La segunda también elimina los
aranceles a las prendas elaboradas en la misma
zona, con tela estadounidense cortada en la
región.
Esta última modalidad da lugar al
supuesto de que en Centroamérica y en el
Caribe se puede efectuar el proceso de acabado y
teñido de telas estadounienses, una
actividad ambicionada por los confeccionistas
del área, debido a que les genera mayor
rentabilidad, explicó Fundatex.
Factor seguridad
Debido al supuesto mencionado, los
confeccionistas urgen que los reglamentos
interinos sean sustituidos cuanto antes por los
definitivos y, además, que las
autoridades aduaneras especifiquen en los mismos
que el teñido y acabado de telas puede
efectuarse en la región y gozar de los
beneficios arancelarios de la ICC.
Tal definición dará mayor
seguridad a los inversionistas que operan en la
zona y a los que están interesados en
hacerlo, comentó Luis Anleu, director
ejecutivo de la Asociación
Salvadoreña de la Industria de la
Confección (Asic), una de las gremiales
miembros de Fundatex.
Así, la aduana ya no vacilará
en dejar de cobrar los aranceles a la ropa con
tela cortada en la región.
El factor seguridad y la prisa por obtener
los reglamentos aduaneros definitivos pretenden
evitar que el acabado de telas sea excluido de
los beneficios de la ICC.
Desde hace más de dos meses, el
senador Jessie Helms ha promovido la
eliminación de esa operación,
debido a que no hay definición de la
misma en los reglamentos, y a que el proceso es
preferible mantenerlo en Estados Unidos, para
generar más empleos, informaron los
expertos de Fundatex.
Los confeccionistas de la región se
aliaron con los hilanderos, algodoneros,
importadores y congresistas estadounidenses a
favor de la ICC, para evitar la iniciativa de
Helms.
El Departamento de Estado les aclaró
la semana anterior que el gobierno ha decidido
no cambiar la ICC a nivel oficial. Es decir, las
autoridades aduaneras no podrán modificar
la ley para eliminar algún beneficio de
la ICC, explicaron.
Para la Asic, la respuesta del Departamento
de Estado inspira respeto a lo aprobado por el
Congreso, el año pasado, y alienta a los
inversionistas, dijo Anleu.
Pero el embajador de El Salvador en
Washington, René León,
aclaró que todavía no hay victoria
ante la amenaza de Helms. La habrá hasta
cuando la aduana estadounidense elabore los
reglamentos definitivos, con las
especificaciones mencionadas.
"Nada va a estar terminado hasta que no haya
regulación", insistió León.
Dijo que ahora la alternativa de Helms
será la reforma vía Congreso,
lugar donde se ha intensificado el cabildeo para
evitarlo.
Mientras persista la expectativa al respecto,
no habrá seguridad entre los
inversionistas de la región.
Si el problema no se soluciona pronto, es
probable que haya fuga de empresarios hacia
regiones más segura para exportar hacia
EE.UU., ha sostenido en constantes ocasiones
Alfredo Millián, secretario del Consejo
Centroamericano y Caribeño de Textiles y
Confección (Cactac).