Miércoles 8 de agosto de 2001


Nos empeñamos...

En nadar contra la corriente, en pasearnos de vez en cuando en el carruaje de lo fácil, que muchas veces huele a malo... en sumarnos a la legión de malos, solo porque alli es donde hay más...

Por Janet Cienfuegos

Y no queremos ver ese lado bueno, porque es más pequeño, porque no se nota mucho aunque haga más, y nos empeñamos en seguir ciegos a pesar de que se nos ha regalado una luz que no por ser pequeña no alumbra.

Tenemos claros nuestras metas, pero se nos hace difícil llegar a ellas, no porque no sepamos cómo si no porque no sabemos cuándo... Y de pronto se nos ocurrió dar uno, dos pasos, y cuando menos sentimos estamos alli, con un logro más que celebrar...

Y es entonces cuando nos percatamos de que somos más fuertes de lo que pensábamos y con ese nuevo aire, seguimos avanzando...

La experiencia nos dice, una y otra vez, que las cosas fáciles no son siempre las más duraderas, pero son fáciles y por lo mismo recurrimos a ellas una y otra vez...

La vida está hecha de decisiones, decisiones que aparecen en cada escena de nuestras vidas y de las cuales depende cada página de ese libro que seguimos escribiendo sin cesar.

Pero la vida no es solo momentos duros y difíciles, también está hecha de miel, en mayor o menor cantidad, pero que aparece para premiarnos en mayor o menor cantidad.

Errores, esos están escritos en los libros de todo el mundo, para algunos solo representan esas páginas que no se ven nunca más, para otros son la más práctica consulta que guía, a la que se recurre cuando se quiere hacer uso de eso que llamamos experiencia.

Siempre habrá una oportunidad para hacer el bien contra cien para hacer el mal; siempre habrá la esperanza de mejorar con una sola acción a nuestro favor, como también se nos pondrá enfrente la de dañar a alguien... Todo es cuestión de decidir.

Nos empeñamos en seguir como ciegos, aun cuando tenemos la fuente que nos da luz tan cerca... tan cerca que nos ciega...

La vida está hecha de oportunidades, oportunidades que algunos tomamos y otros dejamos ir sin tan siquiera pensarlo.

Pasamos toda la vida buscando nuestra felicidad y cuando la tenemos enfrente nos cegamos generalmente por lo que quieren o esperan los demás de nosotros, y la dejamos ir sin darle siquiera la oportunidad de quedarse.

La vida es corta aunque esté hecha de muchas vidas, lo que buscamos está siempre más cerca de lo que pensamos, pero esa manía de no querer ver, de encerrarnos con nuestras infelicidades... Esa manía de negarnos la felicidad...


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