Nos
empeñamos...
En nadar contra la corriente, en pasearnos
de vez en cuando en el carruaje de lo
fácil, que muchas veces huele a malo...
en sumarnos a la legión de malos, solo
porque alli es donde hay más...
Por Janet
Cienfuegos
Y
no queremos ver ese lado bueno, porque es
más pequeño, porque no se nota
mucho aunque haga más, y nos
empeñamos en seguir ciegos a pesar de que
se nos ha regalado una luz que no por ser
pequeña no alumbra.
Tenemos claros nuestras metas, pero se nos
hace difícil llegar a ellas, no porque no
sepamos cómo si no porque no sabemos
cuándo... Y de pronto se nos
ocurrió dar uno, dos pasos, y cuando
menos sentimos estamos alli, con un logro
más que celebrar...
Y es entonces cuando nos percatamos de que
somos más fuertes de lo que
pensábamos y con ese nuevo aire, seguimos
avanzando...
La experiencia nos dice, una y otra vez, que
las cosas fáciles no son siempre las
más duraderas, pero son fáciles y
por lo mismo recurrimos a ellas una y otra
vez...
La vida está hecha de decisiones,
decisiones que aparecen en cada escena de
nuestras vidas y de las cuales depende cada
página de ese libro que seguimos
escribiendo sin cesar.
Pero la vida no es solo momentos duros y
difíciles, también está
hecha de miel, en mayor o menor cantidad, pero
que aparece para premiarnos en mayor o menor
cantidad.
Errores, esos están escritos en los
libros de todo el mundo, para algunos solo
representan esas páginas que no se ven
nunca más, para otros son la más
práctica consulta que guía, a la
que se recurre cuando se quiere hacer uso de eso
que llamamos experiencia.
Siempre habrá una oportunidad para
hacer el bien contra cien para hacer el mal;
siempre habrá la esperanza de mejorar con
una sola acción a nuestro favor, como
también se nos pondrá enfrente la
de dañar a alguien... Todo es
cuestión de decidir.
Nos empeñamos en seguir como ciegos,
aun cuando tenemos la fuente que nos da luz tan
cerca... tan cerca que nos ciega...
La vida está hecha de oportunidades,
oportunidades que algunos tomamos y otros
dejamos ir sin tan siquiera pensarlo.
Pasamos toda la vida buscando nuestra
felicidad y cuando la tenemos enfrente nos
cegamos generalmente por lo que quieren o
esperan los demás de nosotros, y la
dejamos ir sin darle siquiera la oportunidad de
quedarse.
La vida es corta aunque esté hecha de
muchas vidas, lo que buscamos está
siempre más cerca de lo que pensamos,
pero esa manía de no querer ver, de
encerrarnos con nuestras infelicidades... Esa
manía de negarnos la felicidad...