Alcaldías
regularán venta de licor en varias
ciudades
Si se cumplen las ordenanzas municipales,
pocos serán los lugares donde se
podrá ingerir licor después de
medianoche. Muchas alcaldías ya tienen
regulaciones
- Corresponsales
- El Diario
de Hoy
Se
ha convertido en una ola de restricciones. Cada
vez más alcaldías evalúan
la forma de aplicar regulaciones a la venta de
licor.
Incluso, varias municipalidades han
recordado que ya tenían herramientas
legales que por distintas razones no
habían usado.
San Salvador ha prohibido la
comercialización de bebidas embriagantes
después de las 12 de la noche. La
Policía Nacional Civil solicitó
esta medida para reducir los índices de
delincuencia y accidentes viales. Ayer, los
jefes policiales de los demás
departamentos visitaron las alcaldías de
sus cabeceras para solicitar la
aplicación de medidas similares.
Ya existen
Varias municipalidades ya contaban desde
antes con ordenanzas que limitan la venta de
licor. En Ahuachapán, una ordenanza
publicada en el Diario Oficial, el 12 de junio
anterior, prohíbe el comercio de bebidas
embriagantes en expendios y cafetines
después de las ocho de la noche y antes
de las ocho de la mañana. En bares y
restaurantes se podrá hacer hasta las
diez de la noche.
El alcalde Dr. Luis Cortez recalca la
prohibición de vender licor fraccionado
en expendios y abarroterías.
Los expendios no podrán vender bebidas
embriagantes a menores y tendrán horarios
fijos para la comercialización.
Sonsonate tiene regulaciones desde 1999 y son
similares a las de Ahuachapán. En
Acajutla, la Alcaldía, en
coordinación con el Ministerio de Salud y
la PNC, ejecuta un plan de control. Pero la
próxima reunión del concejo
será para evaluar la aplicación de
normas similares a las de San Salvador.
San Rafael Obrajuelo, en La Paz, es un
municipio especial en lo que se refiere a la
venta de licor: No hay sitios autorizados por la
Alcaldía, según explicó el
edil Amílcar Aguilar. Este detalló
que se ordenó el cierre de dos expendios.
Un tercero sería clausurado al finalizar
las vacaciones agostinas. Pese a ello, y para
prevenir problemas en el futuro, se
emitirá una ordenanza para controlar el
comercio de aguardiente.
Jucuapa, Alegría, Concepción
Batres y Berlín, en Usulután, son
otros municipios donde se está evaluando
cómo regular el comercio de
aguardiente.
Semanas
El concejo edilicio de Nueva San Salvador
inició el estudio las medidas aplicadas
en la capital hace un mes. Según el
alcalde Oscar Ortiz, desde 1996 existe una
ordenanza que regula la venta de bebidas
embriagantes. Esta, sin embargo, no se aplica. A
esta se le agregará un artículo
sobre el porcentaje de alcohol autorizado.
Santa Ana también se unirá.
Ayer, el alcalde Orlando Mena se reunió
con el subcomisionado de la PNC, Pablo Escobar,
y le explicó que los concejales
están evaluando la medida.
No es necesario
Jorge Rivas, alcalde de Coatepeque, considera
que no tiene necesidad de regular la venta de
licor, pues en la ciudad, desde las nueve de la
noche, los negocios están cerrados. Igual
ocurre en Metapán, sitio en el que la
Alcaldía ha dispuesto no extender nuevos
permisos para la venta de licor.
Chalchuapa no tiene vida nocturna, por lo que
María de Santos, encargada de la oficina
de permisos, piensa que no es necesario regular
los horarios. El alcalde Mario Sorto, en
La Unión, tampoco cree necesario limitar
la venta de bebidas embriagantes, ya que los
restaurantes cierran sus labores antes de las
doce de la noche.
Ahuachapán tiene otras prioridades,
especialmente la regulación del volumen
de los aparatos de sonido, que por ninguna
razón podrá molestar a los vecinos
después de las diez de la noche.
Semana Santa
Vacaciones en una ciudad calurosa con
millares de turistas. Eso es Sonsonate en Semana
Santa. Pero los comerciantes no pueden
aprovechar la temporada, pues la Alcaldía
aplica cada año, el Jueves y
Sábado santos, la ley seca.
El alcalde Douglas Galicia detalló que
desde 1999 hay ordenanzas para regulan el
consumo de licor, pero "no se aplican por falta
de apoyo de la PNC y Fiscalía". Hoy
espera aplicarlas.
Radical
No es justo sancionar sólo a quienes
venden licor, a criterio de Wilfredo Salgado,
alcalde de San Miguel. Pide que también
se castigue a los borrachos. La semana anterior
Salgado rechazó la regulación de
la venta de licor. Ayer se reunió con
jefes de la PNC y dijo que "no descarta la
idea". Pero piensa que es necesario el apoyo de
la PNC; el aumento de los patrullajes y las
pruebas de dopaje.
Lo ideal sería
que a los conductores ebrios se les aplique una
fuerte multa y horas de trabajo social.
"Lo que más le duele a la gente es el
bolsillo. Pero si a esto le sumamos la
obligación de barrer el parque municipal,
creo que lo pensarían antes de hacerlo",
consideró.