A
raíz de una ordenanza
Carta abierta al
Alcalde de San Salvador
Paolo
Luers*
Estimado Héctor:
Estoy sorprendido por la pésima labor
legislativa que tu Concejo ha hecho con la nueva
ordenanza que introduce una especie de ley seca
a partir de medianoche. Es obvio que ustedes se
han dejado llevar por un criterio populista, que
no busca soluciones racionales, sino ganar
puntos con la opinión pública. Hoy
puedes haber logrado simpatías. Pero,
¿qué pasará cuando la gente
se dé cuenta que prohibir la venta de
alcohol a partir de medianoche no ha solucionado
nada?
Mi principal crítica: es una medida
demagógica, porque crea la
sensación de que al fin alguien
está atacando los graves problemas, como
los accidentes causados por conductores ebrios;
la delincuencia en las calles, etc.
¿Seriamente crees que prohibiendo la
venta de alcohol a partir de las 12 p.m.
habrá menos accidentes causados por
conductores ebrios? Sólo cambiará
la hora pico de accidentes. Será
peligroso transitar por San Salvador entre
medianoche y la 1:00 a.m., ya que a esta hora
saldrán a la calle todos los bolos.
¿Seriamente crees que con esta ordenanza
disminuirá el índice de la
delincuencia? ¿Acaso son borrachos los que
conforman las bandas de secuestradores,
robacarros y narcotraficantes?
Hay una tendencia de responder al reclamo
popular con nuevas leyes, normalmente más
restrictivas, en vez de hacer un análisis
honesto de por qué las leyes actuales no
se cumplen. ¿Realmente te quieres sumar a
esta tendencia populista?
Correcto, hay que tomar medidas para
disminuir el índice de accidentes por
causa de conductores ebrios. Vivimos en un
país donde un conductor ebrio puede
causar un accidente fatal, y no termina en la
cárcel, sino puede buscar una
reconciliación con la familia de la
víctima. Ni siquiera pierde la
licencia.
Hay suficientes leyes para quitarles la
licencia a los que agarran manejando ebrios. Lo
que no hay es capacidad ni voluntad de hacer
valerlas. Parece más fácil
inventarse nuevas leyes y ordenanzas para crear
la imagen que algo se está haciendo.
Me indigna la facilidad con la que crean
leyes, decretos y ordenanzas incongruentes.
¿Cómo se les puede ocurrir decretar
"queda determinantemente prohibida la
comercialización y el consumo de bebidas
alcohólicas de las 0 horas hasta las 6 de
la mañana", sin precisar en qué
situaciones y ubicaciones. ¿En hoteles?
¿En fiestas privadas? ¿En mi casa? Me
imagino que no vas a querer que el CAM controle
si alguien bebe en su casa. Ya lo dijiste a los
medios. Entonces, ¿por qué no
redactar bien una ordenanza, para que sea
transparente y dejar lo menos posible espacio a
la discreción (y los posibles abusos) de
los agentes policiales?
Otro ejemplo de incongruencia: ¿Si como
restaurantero tengo derecho de vender bebidas
alcohólicas hasta las 12 p.m., y si al
mismo tiempo está prohibido el consumo a
partir de la medianoche, ¿en qué
momento el cliente se va tomar el trago que
legalmente adquirió?
¿Han analizado si regular el consumo es
constitucionalmente admisible? Creo que no. Otro
argumento, tal vez el más importante: hay
que pensar mil veces antes de decretar leyes que
limiten la libertad individual. Estoy de acuerdo
con que me multen, me quiten la licencia, me
pongan preso, como consecuencia de actos
delictivos que cometa. Manejar ebrio, vender
licor a menores, distribuir droga son delitos.
Hay que sancionarlos consecuentemente. Pero no
estoy de acuerdo que tu Concejo me diga
cómo llevar mi negocio.
Como ciudadano y consumidor te digo: me
indigna que tu Concejo me diga a qué
horas me puedo tomar un trago. O prohíben
el alcohol o no lo prohíben, pero no me
vengan a decir a qué horas puedo
tomarlo.
Como empresario te digo: en mi restaurante (y
en muchos más) somos perfectamente
capaces de evitar desórdenes y
escándalos. Para los negocios que no
tienen esta capacidad o voluntad, hay
suficientes leyes para sancionarlos.
Sin embargo, ¿si el CAM no tiene la
capacidad de controlar los centros de
prostitución, cómo podrá
controlar el cumplimiento de la ley seca?
¿O será el próximo paso
convertir al CAM nuevamente en una fuerza de
seguridad adicional, con más efectivos,
más presupuesto, más asignaciones
que ahora están reservados para la PNC?
Dijiste en televisión que los que
critican la ordenanza sólo son unos
comerciantes que ponen su ganancia encima del
valor de la vida de las víctimas de la
delincuencia y de los conductores ebrios. Vaya,
vaya: de repente ya no puedo argumentar contra
una decisión de la Alcaldía sin
que me carguen los muertos a mi cuenta. Bueno,
si ya hemos llegado a este punto de debate, esta
carta, concebida como carta personal a un viejo
amigo, será pública.
*Dueño de La Ventana y periodista.