Comentando
Gloria Trevi, Monica
Lewinsky y la princesa Fergie
Evangelina
de Sol*
Un reconocido valor salvadoreño de las
letras fue muerto hace muchos años. Al
hijo, ya hecho hombre, el supuesto hechor le
confiesa ser él quien cometiera aquel
crimen, justificándolo como el más
grave error de su vida. Posteriormente,
retractándose, niega la historia. Ante
esto, en un artículo periodístico
del domingo 15 de julio, ese dolido hijo
etiqueta al hechor confeso, con duros adjetivos,
como asesino y manipulador.
Leyendo en editoriales de "El Diario de Hoy"
del 18 de julio, lo que parece ser la respuesta
a los anteriores epítetos, el aludido,
mofándose de manera prepotente de los
sentimientos propios de un hijo ofendido ante la
muerte del padre, califica a éste de
tener "pobreza intelectual" y "descargo de
emociones".
Este columnista usualmente ridiculiza toda
moral, como algo salido de museo o de otro
planeta. Es impostergable y necesario objetar
esos conceptos tan dañinos, especialmente
para la tan ya confundida juventud.
En su artículo, éste afirma
acertadamente que "el sentido común nos
dice que nadie está obligado a creer lo
que otro sustenta", pero esto debe practicarse
si se predica, porque definitivamente, es
infinitamente mejor tener pobreza intelectual,
que tener "pobreza moral y espiritual", pues no
se puede andar por allí matando gente por
no poder obligarla a sustentar lo que uno
cree.
Tristemente ese escrito parece demostrar que
"genio y figura.....", al apoyar
fehacientemente el aborto, el libertinaje
sexual, el control natal, etc.
El aborto es la forma más cruel de
quitarle la vida a un ser humano, y no por no
verlo sufrir, por encontrarse en el vientre
materno, deja un bebé de soportar la
más atroz de las muertes al ser
descuartizado vivo. Privar de la vida al ser
humano en cualquier etapa de su vida, es
efectivamente un asesinato. El primordial
derecho humano es la vida, pues sin vida es
imposible haber ningún otro derecho,
además, los derechos de una persona
terminan cuando empiezan los de la otra, por lo
tanto, quitarle a alguien su primordial derecho
es asesinato.
En dicho escrito puede apreciarse asimismo lo
de "manipulación", pues tergiversa
intencionadamente comentarios de
prácticas sexuales que han sido
denunciadas como actos intrínsecamente
desordenados, como pederastias (sexo con
niños), violación sexual, incesto
(sexo con hijos o entre hermanos), homosexuales,
y todas las relaciones que no son las
heterosexuales, las únicas que se derivan
de la ley natural instituida por Dios, de la que
proceden todas las generaciones. Nadie ha
llamado anormales a los homosexuales, como
él afirma y decirlo es una
manipulación orientada a confundir. Ser
homosexual no significa practicar el acto, que
es en sí, el intrínsecamente
desordenado y anormal. Existen seres que
presentan tendencias homosexuales instintivas,
quienes no eligieron su condición. La
dignidad del hombre está enraizada en su
creación a imagen y semejanza de Dios,
por lo tanto toda persona, de cualquier
condición, está acreditada a esa
dignidad. Diferenciamos el bien del mal,
mediante la razón regalo de Dios al
hombre, pero Dios da también libre
albedrío. Decidir el camino y su juicio
final, sólo atañe a cada individuo
y a Dios.
El señor columnista deja claro su
desprecio hacia la mujer y su latente
resentimiento social cuando tilda a la esposa
"rica", de tener doble moral, por aceptar, dice,
que el marido asista al burdel y después
"todos a rezar y todo bien". Eso equivale a
aseverar que una mujer por el hecho de ser
"rica", es totalmente insensible. ¿No
debería, una mujer de cualquier
posición, ante las infidelidades,
más bien admirársele por su
capacidad de perdonar por amor y por su humildad
ante sus deberes familiares cristianos, en vez
de presentársele como una deshumanizada,
interesada únicamente en su propio
bienestar material? Claro, esto será
difícil comprenderlo no existiendo moral.
El libertinaje sexual defendido por el
articulista, siempre será nefasto para la
mujer, como ha sucedido con féminas
"modernas" de tristemente famosa trayectoria,
por voluntad propia y no por ignorancia o falta
de educación sexual, pues pertenecen a
familias de alcurnia, como Gloria Trevi,
encarcelada por "aberrante corrupción de
menores", o como Monica Lewinsky, a quien por su
amargo infortunio debido al escándalo
sexual Clinton (en que por supuesto él
terminó hasta ovacionado en la ONU por
los presidentes del mundo), en su
depresión le dio por comer,
volviéndose una pelotita y perdiendo su
atractivo. Finalmente, como ejemplo de que ni
las princesas se salvan ante los desenfrenos,
está Fergie de Inglaterra -adonde
está "Oxford"-, de donde saca dicho
columnista que "en Europa son normales las
relaciones sexuales de los jóvenes, a
diestro y siniestro, y que lo demás es
cosa de museos o de otro planeta". Esta princesa
-con todo el "avant garde" de Inglaterra-, por
sus promiscuos excesos fue botada de la familia
real, terminando sin marido, el príncipe
Andrés.
Los equívocos femeninos han dado pie a
"best sellers", escritos desde siempre, en los
que despiadadamente se lastiman profundamente
los sentimientos, dignidad y honor de la mujer.
Estos no necesariamente se encuentran en los
museos, porque dicho tema, con las crueles
críticas hacia las mujeres que descuidan
tontamente su reputación, seguirán
siempre siendo actualidad.