Los dueños de
la velocidad
A pesar de las sorpresas que depararon las
pruebas de velocidad en el Campeonato Mundial de
Edmonton 2001, los estadounidenses Maurice Green
y Marion Jones se volvieron a meter como los
mejores.
Rodrigo
Baires Q.
Aún
con la derrota de la estadounidense Marion Jones
en los 100 metros, de manos de la ucraniana
Zhana Pintusevich-Block, y la lesión de
Maurice Green después de ganar el oro en
el hectómetro masculino, los
norteamericanos volvieron a ser la
sensación en las pruebas de velocidad
durante el VII Campeonato Mundial de Atletismo
en Edmonton, Canadá.
Jones dejó un sinsabor al caer al
segundo puesto frente a Pintusevich. No era en
valde, la norteamericana tenía cuatro
años de no perder unos 100 metros, desde
el 6 de septiembre de 1997, pero para los
especialistas esto no significaba el fin de su
reinado.
Con 25 años, la estadounidensa se ha
impuesto en 41 finales de 100 metros, 26 de 200
metros, una de 300 metros y tres de 400 metros,
además de haber ganado todas las medallas
que una velocista de alto rendimiento puede
ganar.
Por ello nadie extraño que luego del
hectómetro felicitó a Pintusevich
y sin hacer ruido se 'retiró a descansar
para estar lista para los 200 metros', al tiempo
de decir que tenía "una motivación
más para ganarlos".
Aún con la sombra de Debbie Ferguson,
una de las "chicas de oro" que le dio la presea
dorada en el relevo corto a Bahamas durante los
Olímpicos del 2000, Jones cumplió
su promesa. La caribeña hizo el mejor
tiempo clasificatorio, 22.39 segundos, pero la
norteamericana se llevó el oro con marca
de 22.39 segundos.
Al final Jones terminó la cita
mundialista con dos oros, el último en el
4 x 100 metros con el cuarto mejor tiempo de la
prueba en toda la historia: 41.71 segundos,
totalizado cinco medallas.
La gran ausencia
Por su parte Green conquistó su cuarta
medalla de oro al liderar los 100 metros planos
. El estadounidense terminó la carrera
con tiempo de 9.82 segundos, su mejor registro
en el año y la tercera marca de toda su
carrera, pero dejó un sinsabor al
lesionarse en los últimos metros de la
carrera en los que se pensaba podría
haber roto la marca del mundo y terminó
caminando los últimos cinco metros.
Los estadounidenses Tim Montgomery, con 9.85
segundos, y Bernard Williams, con 9.94
segundos, fueron plata y bronce de la carrera,
mientras que el medallista de plata de Sydney
2000, el trinitano Ato Boldon, quedó
encajonado en la cuarta posición y fue la
gran decepción del hectómetro.
Aún con el oro, Greene dio la vuelta
de la victoria caminado y horas después,
en una conferencia de prensa, dimitió de
las competencias del relevo corto y el 200
metros planos.
Su ausencia en el doble hectómetro le
abrió las puertas al griego
Kostadínos Kederis, oro en Sydney, para
meterse como el primer blanco en ganar la prueba
en ocho ediciones del campeonato mundial.
Kederis se metió en la pelea por el
oro junto al jamaicano Christopher Williams y el
británico Christiam Malcolm, pero en los
últimos metros logró superar a
Williams por más de dos metros y
paró el crono en 20.04 segundos.
El tercer puesto, en un hecho inédito
en las carreras de alta competición,
quedó compartido por Kim Collins, de San
Kits y Nievs y el estadounidense Shaun Crawford,
con el mismo tiempo de Williams, medalla de
plata.
Novedades
En los 400 metros planos, el bahamense Avar
Moncur se llevó el oro con un registro de
44.64 segundos, una marca muy superior a la que
hizo el estadounidense Michael Jonsons, con un
promedio de 43.59 segundos, en sus cuatro
presentaciones en la cita mundialista.
Más allá de la medalla, el
caribeño rompió con la tradicional
supremacía norteamericana en la carrera
de una vuelta. Los ahijados del Tío Sam
no había perdido una tan sola
competencia, sin contar los Olímpicos de
Moscú 1980, desde 1920 y tenían
corredores con mejores marcas que la impuesta
por Moncur.
En todo caso, Anotonio Pettigrew, el
único estadounidense en la competencia,
terminó cuarto con una marca de 44.99
segundos, abajo del alemana Ingo Shultz y el
jamaiquino Gegory Haugton, plata y bronce
respectivamente.
Por su parte, Amy Tiam Mbacke ganó la
primera medalla de Senegal en un campeonato
mundial al derrotar a la jamaiquina Lorraine
Fenton y la azteca Ana Guevara durante la final
de los 400 metros planos. Tiam Mbacke hizo 49.86
segundos corriendo en el carril cuatro
metiendose en una dura batalla en los primeros
200 metros con la alemana Bruer y Fenton.
Al final, la senegalense demostró el
porque se llevó el oro en los Juegos
Francófonos este año y
terminó con el oro. Guevara, finalista en
Sydney, dejó ir la plata en los
últimos 20 metros frente a la
jamaiquina.