Lunes 13 de agosto de 2001


Pruebas de fondo
Todo se queda en África

Con sendos oros en los diez y cinco mil metros, todo parece que Kenia volvió a su racha en las pruebas de fondo.

Agencia EFE

Las victorias de Charles Kamathi en diez mil metros y de Richard Limo en los cinco mil metros devolvieron la confianza a los fondistas kenianos después de un lustro de humillaciones frente a los etíopes.

Los kenianos no ganaban una final olímpica o mundial de cinco o diez kilómetros desde Atenas 1997, cuando Daniel Komen se proclamó campeón del mundo de cinco mil metros, y en ese período fue solidificando un complejo de inferioridad que saltó hecho añicos en Edmonton.

Nada hacía presagiar tan rotundo éxito en la pista cuando en la jornada inaugural del torneo se repetía la historia. Al final del maratón masculino llegaron dos atletas para disputar la medalla de oro. Uno era etíope, Gezahegne Abera, el otro keniano, Simon Biwott. El desenlace respondió a la tradición: Perdió el keniano.

Era la misma historia que en Juegos Olímpicos o mundiales desde la victoria de Komen en Atenas. Kenia logró su último título olímpico de cinco mil metros en Seúl 1988 con el sargento John Ngugi, cinco veces campeón mundial de 'cross'; en los diez mil retrocede hasta México 1968.

¿Velocidad?

En campeonatos del mundo Kenia consiguió sus últimos oros en Atenas 1997, con Komen en los cinco mil, y Tokio 1991, con Moses Tanui en los diez mil metros. En el maratón la última presea dorada llegó con Douglas Wakihuri, en Roma 1987.

El orgullo keniano no podía soportar tan largo periodo de sequía y los dirigentes de la Federación encomendaron a un técnico experto en velocidad, a quien llaman "Simba" (El León), para que puliera el 'esprint' de unos atletas capaces de soportar e imponer a los demás ritmos infernales pero que en los últimos metros se resignaban a ser adelantados por el etíope de turno.

Haile Gebreselassie, rey del fondo desde hace ocho años, fue el primer sorprendido cuando Charles Kamathi osó esperar al último 200, justo cuando Gebre suele irse hacia la meta como alma que lleva el diablo, para batirle en su terreno. "No esperaba un final así del keniano", confesó el etíope.

La final de los cinco mil tuvo un desenlace parecido. El argelino Ali Saidi-Sief fue obligado por el keniano Sammy Kipketer a comparecer antes de lo previsto en cabeza y cuando quiso acelerar de lejos se encontró con un Richard Limo velocísimo que le dejó clavado en los últimos metros.


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