Unidos por la salud
de El Salvador
Entrevista con el doctor José
López Beltrán, ministro de
Salud.
- En primer lugar queremos darle un
agradecimiento y felicitación
pública a todo el personal a nivel
nacional que forma parte del Ministerio de
Salud, quienes más allá de sus
obligaciones laborales demostraron el apoyo y
dedicación que debe privar en los
momentos de desastres.
EDH
El
terremoto del 13 de enero provocó
daños leves, moderados y severos en 118
centros de salud que conforman la red nacional,
la cual está formada por 617 centros de
salud, 79 unidades de salud, 17 hospitales de
segundo nivel, cinco hospitales de tercer nivel,
tres casas de salud, un centro rural de
nutrición y 13 oficinas administrativas
fueron dañadas por el primer sismo.
Con el segundo terremoto aumentó la
destrucción en toda la red nacional y se
dañaron 39 establecimientos más,
con un total de 157 centros de salud que
presentaban algún tipo de
inconvenientes.
Sin embargo, a pesar de los daños
sufridos en la infraestructura de salud,
queremos resaltar que en ningún momento
se dejó de prestar atención a los
pacientes. Un ejem-plo de ello es el Hospital
Santa Gertrudis de San Vicente, en donde media
hora después del terremoto se estaban
atendiendo cerca de 500 pacientes.
Asimismo, después de los sismos se
organizó un puente aéreo en el que
se trasla-daba a las personas que necesitaban de
tratamientos especializados hacia el Hospital
Militar de San Salvador. De allí se
estableció un puente terrestre que los
llevaba hacia los hospitales Rosales, Zacamil,
Maternidad y Bloom, entre otras
instituciones.
En proceso de
reconstrucción
Entre los hospitales que mayor daño
sufrieron por los terremotos están el San
Rafael, de Santa Tecla; Santa Teresa, de
Zacatecoluca; San Pedro, de Usulután;
San Juan de Dios, de San Miguel, y en la ciudad
capital el de Maternidad y el Rosales.
En la actualidad se han iniciado las
gestiones para obtener fondos y agilizar el
proceso de reconstrucción de algunas
estructuras dañadas, utilizando fondos
del gobierno de El Salvador y de instituciones y
organismos extranjeros.
Algunas de las estructuras ya están
empezando a ser edificadas, como el
almacén de suministros departamental de
La Libertad, la oficina de ese mismo
departamento, la Unidad de Salud de Tepecoyo; la
de Olocuilta, en el departamento de La Paz, y
Jucuapa en San Miguel, entre otras estructuras
que están en proceso de
licitación.
En
lo que respecta a la reconstrucción de la
red hospitalaria dañada se están
haciendo estudios y diagnósticos
profundos sobre los daños y el tipo de
reparación que necesitan, ya que se debe
brindar una seguridad total a los usuarios de
los nosocomios.
Debemos recordar que no solo es el aspecto de
reparar las estructuras, sino también que
se tiene que equipar cada una de las
áreas dañadas con material y
equipo especializado, por lo que no se pueden
habilitar inmediatamente estos edificios de
salud.
Es importante resaltar que la ayuda de los
países amigos para reconstruir un nuevo
El Salvador no se hizo esperar después de
la tragedia, especialmente la de nuestros
hermanos centroamericanos, México,
España y Estados Unidos, además de
los miembros de la Comunidad Europea, entre
otras naciones hermanas.
Unidos en la atención
médica
En lo que respecta al área de la
atención médica, ésta se
mantuvo de forma permanente y constante. Muestra
de ello son los resultados que obtuvimos en el
control y en la prevención de las
enfermedades.
Asimismo personal de nuestro ministerio
atendía los albergues de refugiados, las
24 horas del día, para brindarles a los
usua-rios atención médica de
primera mano.
Las brigadas de salud realizaron un esfuerzo
encomiable, ya que visitaban cada una de las
tiendas de campaña para poder atender a
las personas que necesitaban algún tipo
de atención.
Además, montamos campañas de
prevención contra el dengue y el
cólera. Esta última epidemia se
propaga casi siempre cuando suceden
catástrofes; sin embargo, hasta la fecha
no se ha registrado un solo caso de
cólera comprobado, gracias a las
campañas que se realizan con la
población.
Otro
de los logros de esta cartera de Estado ha sido
el evitar un rebrote de dengue. En lo que va del
año el número de casos de esta
enfermedad se ha mantenido dentro de los
parámetros que son considerados como
normales en el país.
Este año se reportan 422 casos de
dengue clásico, tres de dengue
hemorrágico no fatales y ninguno de
cólera ni leptospirosis.
En el área que se reportó un
aumento de las consultas fue en las relacionadas
con las depresiones y los trastornos de
ansiedad, los cuales eran tratados por las
brigadas médicas, quienes les
impartían terapias sobre el estado
emocional y en casos especiales, e-ran remitidos
a un centro de salud para que fueran puestos en
tratamiento permanente.
Para finalizar queremos enfatizar que todos
estos avances y logros no hubieran podido ser
posibles sin la ayuda de las naciones amigas y
del pueblo salvadoreño. Nuestro sincero
agradecimiento al apoyo que nos han brindado en
los momentos de emergencia que vivió el
país.