Viernes 6 de julio de 2001




























PLAN RECOSNTRUCCION
ANTERIORES REPORTAJES

Unidos por la salud de El Salvador

Entrevista con el doctor José López Beltrán, ministro de Salud.

En primer lugar queremos darle un agradecimiento y felicitación pública a todo el personal a nivel nacional que forma parte del Ministerio de Salud, quienes más allá de sus obligaciones laborales demostraron el apoyo y dedicación que debe privar en los momentos de desastres.

EDH

El terremoto del 13 de enero provocó daños leves, moderados y severos en 118 centros de salud que conforman la red nacional, la cual está formada por 617 centros de salud, 79 unidades de salud, 17 hospitales de segundo nivel, cinco hospitales de tercer nivel, tres casas de salud, un centro rural de nutrición y 13 oficinas administrativas fueron dañadas por el primer sismo.

Con el segundo terremoto aumentó la destrucción en toda la red nacional y se dañaron 39 establecimientos más, con un total de 157 centros de salud que presentaban algún tipo de inconvenientes.

Sin embargo, a pesar de los daños sufridos en la infraestructura de salud, queremos resaltar que en ningún momento se dejó de prestar atención a los pacientes. Un ejem-plo de ello es el Hospital Santa Gertrudis de San Vicente, en donde media hora después del terremoto se estaban atendiendo cerca de 500 pacientes.

Asimismo, después de los sismos se organizó un puente aéreo en el que se trasla-daba a las personas que necesitaban de tratamientos especializados hacia el Hospital Militar de San Salvador. De allí se estableció un puente terrestre que los llevaba hacia los hospitales Rosales, Zacamil, Maternidad y Bloom, entre otras instituciones.

En proceso de reconstrucción

Entre los hospitales que mayor daño sufrieron por los terremotos están el San Rafael, de Santa Tecla; Santa Teresa, de Zacatecoluca; San Pedro, de Usulután; San Juan de Dios, de San Miguel, y en la ciudad capital el de Maternidad y el Rosales.

En la actualidad se han iniciado las gestiones para obtener fondos y agilizar el proceso de reconstrucción de algunas estructuras dañadas, utilizando fondos del gobierno de El Salvador y de instituciones y organismos extranjeros.

Algunas de las estructuras ya están empezando a ser edificadas, como el almacén de suministros departamental de La Libertad, la oficina de ese mismo departamento, la Unidad de Salud de Tepecoyo; la de Olocuilta, en el departamento de La Paz, y Jucuapa en San Miguel, entre otras estructuras que están en proceso de licitación.

En lo que respecta a la reconstrucción de la red hospitalaria dañada se están haciendo estudios y diagnósticos profundos sobre los daños y el tipo de reparación que necesitan, ya que se debe brindar una seguridad total a los usuarios de los nosocomios.

Debemos recordar que no solo es el aspecto de reparar las estructuras, sino también que se tiene que equipar cada una de las áreas dañadas con material y equipo especializado, por lo que no se pueden habilitar inmediatamente estos edificios de salud.

Es importante resaltar que la ayuda de los países amigos para reconstruir un nuevo El Salvador no se hizo esperar después de la tragedia, especialmente la de nuestros hermanos centroamericanos, México, España y Estados Unidos, además de los miembros de la Comunidad Europea, entre otras naciones hermanas.

Unidos en la atención médica

En lo que respecta al área de la atención médica, ésta se mantuvo de forma permanente y constante. Muestra de ello son los resultados que obtuvimos en el control y en la prevención de las enfermedades.

Asimismo personal de nuestro ministerio atendía los albergues de refugiados, las 24 horas del día, para brindarles a los usua-rios atención médica de primera mano.

Las brigadas de salud realizaron un esfuerzo encomiable, ya que visitaban cada una de las tiendas de campaña para poder atender a las personas que necesitaban algún tipo de atención.

Además, montamos campañas de prevención contra el dengue y el cólera. Esta última epidemia se propaga casi siempre cuando suceden catástrofes; sin embargo, hasta la fecha no se ha registrado un solo caso de cólera comprobado, gracias a las campañas que se realizan con la población.

Otro de los logros de esta cartera de Estado ha sido el evitar un rebrote de dengue. En lo que va del año el número de casos de esta enfermedad se ha mantenido dentro de los parámetros que son considerados como normales en el país.

Este año se reportan 422 casos de dengue clásico, tres de dengue hemorrágico no fatales y ninguno de cólera ni leptospirosis.

En el área que se reportó un aumento de las consultas fue en las relacionadas con las depresiones y los trastornos de ansiedad, los cuales eran tratados por las brigadas médicas, quienes les impartían terapias sobre el estado emocional y en casos especiales, e-ran remitidos a un centro de salud para que fueran puestos en tratamiento permanente.

Para finalizar queremos enfatizar que todos estos avances y logros no hubieran podido ser posibles sin la ayuda de las naciones amigas y del pueblo salvadoreño. Nuestro sincero agradecimiento al apoyo que nos han brindado en los momentos de emergencia que vivió el país.





[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'01] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com