Valladares se
resiste a abandonar
Procuraduría
La Procuraduría para la Defensa de
los Derechos Humanos no se encuentra
acéfala. Marcos Valladares, quien ayer
terminó su período como procurador
en funciones, asegura que continúa como
procurador adjunto. Quiere que la Asamblea emita
un decreto especial para continuar en el cargo
tres meses más
- Antonio
Soriano
- El Diario
de Hoy
Marcos
Antonio Valladares, quien fungió hasta
las 12 de la noche del pasado lunes como
procurador en funciones para la Defensa de los
Derechos Humanos, no tiene en sus planes
abandonar la institución.
Valladares asegura que él
continúa ahora como procurador
adjunto.
Su argumento es que él debe presentar
la renuncia ante el nuevo titular de la
Procuraduría.
"Como no hay a quién presente la
renuncia, continúo como Procurador
Adjunto, tal como asumí el cargo",
afirma.
Valladares se refiere a que, hasta ayer, la
Asamblea Legislativa no había elegido al
nuevo funcionario.
Las pocas decisiones que puede tomar
Valladares como adjunto no pasan de reunir los
equipos de trabajo, recibir denuncias e iniciar
las investigaciones. Pero hasta ahí. No
puede firmar resoluciones.
Valladares sugiere a los legisladores que si
no logran consenso para el nuevo titular, que
redacten un decreto especial para que él
pueda continuar como procurador en funciones
durante los próximos tres meses.
Depuración
El hecho que no exista Procurador, no debe
preocupar a los trabajadores. Su salario
está seguro.
Valladares afirma que la semana pasada se
puso de acuerdo con el Ministerio de Hacienda
para confirmar el pago de los salarios de julio,
agosto y septiembre.
"Los trabajadores no tendrán problemas
con el pago de esos meses. Dejé todo
arreglado. Lo único que el arreglo es
para tres meses", asegura.
Algo que les debe llamar la atención a
los empleados es el decreto temporal para la
remoción de cargos de funcionarios y
trabajadores de la Procuraduría para la
Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), acordado
el 5 de abril de este año por la
Asamblea.
El régimen temporal de 120 días
deberá entrar en vigencia una vez que el
Parlamento elija al nuevo titular de la
institución.
Para Valladares, es conveniente que ese
decreto se aplique a la mayor brevedad, si es
que quieren que el nuevo Procurador realice un
buen trabajo.
"No son muchas las personas que hay que
sacar. Serán unos cincuenta o sesenta
trabajadores", señala.
Es más, está dispuesto a ser
él mismo el que ponga en marcha la
depuración, si los diputados le mantienen
como Procurador en Funciones por tres meses
más.
Valladares considera que para mejorar el
funcionamiento de la PDDH, se debe aumentar su
presupuesto.